¿Por qué aprobar las oposiciones al primer intento es posible hoy día?

Miles de personas han alcanzado su plaza de oposiciones durante 2018

Las oposiciones celebradas durante el curso anterior han arrojado un importante saldo a favor. Miles de personas han alcanzado su plaza como funcionarios de carrera. Desde este humilde blog queremos darles la enhorabuena. ¡Lo han conseguido! Han pasado a formar parte del privilegiado colectivo de enseñantes, los transmisores de la cultura de abuelos a nietos, las personas imprescindibles para hacer realidad la igualdad de derechos entre alumnos de diferentes clases, sexos, razas o credos religiosos, los defensores necesarios de la educación pública. Y cuando ese privilegio es vitalicio, como es el caso, se convierte en un auténtico lujo del que no pueden favorecerse tantos y tantos trabajadores en España. Es por ello que, como decimos siempre, debemos corresponder a la sociedad que nos paga con nuestros mayores esfuerzo y agradecimientos.

Nos alegramos doblemente porque decenas de esas personas han sido preparadas por nosotros, lo cual supone una satisfacción enorme. Podemos ver la lucha de algunas de ellas en nuestra página de testimonios. Otras más lo harán en las próximas semanas. Ayudar en el camino a estos grandes profesores es una satisfacción que ya nadie nos podrá quitar. No todo lo que hemos hecho ha sido lo mejor, pero sí nos ha guiado siempre la mejor de las intenciones y el mayor esfuerzo.

La gran lección de 2018 en las oposiciones

La lección más sobresaliente de las oposiciones pasadas ha sido el hecho de que el porcentaje de personas que han alcanzado la plaza a la primera ha aumentado considerablemente. ¿Cómo es eso posible? Nosotros siempre hemos manifestado que el plazo medio para obtener la plaza en las oposiciones de Lengua y literatura era de años. Lo normal es obtener una buena nota en el primer contacto con las oposiciones, lo que nos permite acceder a la bolsa de interinos y a partir de la acumulación de puntos, asaltar la plaza en la segunda, tercera o incluso cuarta convocatoria a la que nos presentemos.

Sin embargo, este año, a pesar de que se ha modificado el decreto para primar la experiencia laboral de los interinos (que alcanzaba el 40% de la calificación frente al 33% anterior), los cálculos de la Administración se han roto y han sido muchos los opositores sin experiencia laboral que han alcanzado la plaza. Tal es así que hasta los sindicatos han convocado ruedas de prensa para quejarse de que esto haya ocurrido.

Por tanto, la gran lección que cualquier persona que quiera opositar debe saber es que, si se repiten las condiciones de 2018 en 2020, la posibilidad de obtener la plaza a la primera se va a repetir también.

¿Por qué muchas personas han podido obtener la plaza a la primera?

Hay una explicación evidente: la selección que se estableció en las oposiciones en la prueba de comentario e incluso en el tema. El hecho de que una gran parte de las personas que se presentaban fueran consideradas ineptas por los tribunales en esta primera prueba determinó que las plazas en muchas comunidades hayan quedado desiertas o hayan sido obtenidas con notas bajas. Es decir, solamente con aprobar las tres partes ha habido muchas personas que han obtenido la plaza. Y esa es la gran lección de estas oposiciones.

 

Algunas personas se han quejado del nivel de los tribunales y han hablado de “escabechinas”. Comprendemos que un opositor suspenso e inocente se queje. Pero hay que ir más allá. Debemos recapacitar. Si hay doscientas plazas y se presentan tres mil personas, obligatoriamente hay que dejar sin plaza a dos mil ochocientas. Una oposición es una prueba para seleccionar a unos pocos de entre muchos. Si está bien hecha, debe seleccionar a los mejores. Una oposición es así y no debe, ni puede, ser de otra manera.

Lo que es una indecencia es que los sindicatos, el gran cáncer del sistema educativo español, se hayan quejado de que las pruebas “eran muy duras” pues ellos sí saben que las oposiciones sirven para diferenciar a los mejores. Yo (como sabéis muchas personas con las que me he encontrado) me he recorrido este año todos los tribunales de Madrid y Aragón y también algunos de Andalucía. En total han sido casi cuarenta tribunales. He hablado con decenas de miembros de los tribunales y les he preguntado las causas de tal número de suspensos. La respuestas han sido en términos generales las siguientes: “el nivel general es bajísimo y la inmadurez de muchos opositores es increíble. Hay muchos opositores que no se saben los temas, no han leído suficientemente, no se expresan correctamente en español y tienen problemas para comprender los textos que les caen en los comentarios. Y así es imposible aprobar.” Podrá gustar más o gustar menos, pero este es el sentir generalizado y yo creo que esta es la verdad. Y esto no es nuevo. Así ha sido desde que yo empecé en este mundo de las oposiciones, allá por 1992.

 

La mayoría de las personas se presenta a las oposiciones, pero no son opositores reales porque no se preparan

Así pues, la gran lección de las oposiciones, como siempre, es que la inmensa mayoría de las personas se presenta, pero no se prepara. Y espera, de forma irracional, obtener la plaza sin pagar el peaje de las personas que sí hacen se sacrifican y realizan enormes renuncias personales. Sí, también hay algunas personas que aprueban sin estudiar nada. Los milagros existen, pero precisamente son milagros porque no se repiten a menudo.

La gran lección de 2018 es que, si eres una persona inteligente y sobre todo tenaz y constante, la plaza está a tu alcance en la próxima convocatoria. Así pues, contra lo que dicen los sindicatos estos días, bendice la dureza de las pruebas y bendice los comentarios pues son los que permiten que los mejores alcancen sus objetivos y consigan las plazas los mejor preparados, los que serán capaces de devolver a la sociedad lo que esta les entrega: su futuro. Bendice (y teme) las “escabechinas” porque son las que te permitirán, en la próxima convocatoria, obtener tu plaza.

Y ponte a ganar tu futuro desde ya recortando el espacio de la suerte. Esa es la gran lección de este año. La singladura hacia las próximas oposiciones ya ha comenzado para todos. No desoigas su llamada.

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