¡Ponte a prueba! 38/2020 (Solución) Oposiciones de Lengua Castellana y Literatura

Llegamos hoy al último “¡Ponte a prueba!” de este curso, el texto enigmático con el que planteamos un reto a las personas que preparan la prueba de comentario de las oposiciones de Lengua Castellana y Literatura.
Y como en tantas ocasiones, se ha demostrado la competencia literaria de nuestros concursantes, pues han sido varias las personas que han acertado la época y otras tantas que han reconocido la obra, incluso situando con claridad el fragmento.

Así, José Manuel Serrano Valero, Esperancita MP y Mercedes Mateos aciertan la época, pues la obra es del siglo XX y efectivamente está ambientada en la época de los años treinta. Rocío Romero Campos reconoce la obra sin dudar, lo que supone un salto importante, porque nos permite enfocar el comentario con mayor probabilidad de éxito. Emilia Díaz Gil sitúa de manera aproximada el fragmento al suponerlo en el primer cuadro (y es verdad que la obra está dividida en cuadros y que esto es el inicio de la representación), lo que da al tribunal una idea del dominio de la obra y es Ángela EM quien hace el pleno pues acierta absolutamente en todo.

Y es que, efectivamente, se trataba del prólogo de Las bicicletas son para el verano (1977) de Fernando Fernán-Gómez (1921-2007) que obtuvo el prestigioso Premio Lope de Vega del Ayuntamiento de Madrid en 1978 y se estrenó en 1982. Fernán-Gómez analizaba el desarrollo y las consecuencias de la guerra civil en la población madrileña. Era una obra que podríamos incluir en el teatro que a veces ha sido llamado neocostumbrista, un teatro realista y sentimental que se dio en esta época, corriente en la que también podríamos incluir a José Luis Alonso de Santos. La obra, además, tuvo una gran repercusión en su día y que fue muy conocida al realizarse una versión cinematográfica en 1984.

Y nada más por hoy. Como siempre, elevamos nuestro recuerdo a las víctimas de la pandemia y mandamos un cálido abrazo a sus allegados. Volveremos el viernes 4 de septiembre con la primera entrega de una nueva temporada de nuestro “¡Ponte a prueba!”.
Feliz verano.

LUIS.- (Se ha quedado un momento en silencio, contemplando el campo.) ¿Te imaginas que aquí hubiera una guerra de verdad?
PABLO.- Pero ¿dónde crees que estás? ¿En Abisinia? ¡Aquí qué va a haber una guerra!
LUIS.- Bueno, pero se puede pensar.
PABLO.- Aquí no puede haber una guerra por muchas razones.
LUIS.- ¿Por cuáles?
PABLO.- Pues porque para una guerra tiene hace falta mucho campo o el desierto, como en Abisinia, para hacer trincheras. Y aquí no se puede porque estamos en Madrid, en una ciudad. En las ciudades no puede haber batallas.
LUIS.- Sí, es verdad.
PABLO.- Y, además, está muy lejos de la frontera. ¿Con quién podía tener España una guerra? ¿Con los franceses? ¿Con los portugueses? Pues fíjate, primero que lleguen hasta aquí, la guerra se ha acabado.
LUIS.- Hombre, yo decía suponiendo que este sitio estuviera en otra parte, que no fuera la Ciudad Universitaria, ¿comprendes? Que estuviera, por ejemplo, cerca de los Pirineos.
PABLO.- ¡Ah!, eso sí. Pero mientras este sitio esté aquí es imposible que haya una guerra.
LUIS.- Sí, claro. Tienes razón.
(PABLO y LUIS se levantan, se sacuden el polvo de sus pantalones bombachos y siguen su paseo).