¿Qué ocurre cuando ya llevamos 25 temas estudiados? La clave está en los repasos

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Hoy estoy revisando algunas Hojas de control de mis opositores. Muchos de ellos llevan una cifra de temas que oscila en torno a los 20 o 30 bien estudiados. Y eso está muy bien. Es lo que resulta más o menos de estudiar un tema a la semana, algo que muchos opositores consiguen. Eso quiere decir que a un tema por semana, en unas 45 o 50 semanas de estudio efectivo que tiene un año, haría que todos los opositores llevaran 45 o 50 temas estudiados. Pues bien; no es así. La mayor parte de la gente que yo conozco se ha presentado (y sacado la plaza) llevando a las oposiciones unos 30 temas. Ese es el límite que tiene la mayor parte de la gente. Eso quiere decir que lo normal es llevar al final un tema cada dos semanas…

Ojo, esta cifra tampoco está mal porque 30 temas suponen un 89% de posibilidades de que nos toque una bola. Y cuando no había ejercicio de comentario, con saberse el tema y la programación bastaba y hasta sobraba (si se tenían puntos, claro). Ahora las cosas son algo distintas y el ejercicio de comentario sí nos debe concienciar de que cuántos más temas llevemos, tanto mejor. Así que la clave es: ¿cómo superar los treinta temas?

Lo primero es ver por qué los opositores no pasaban (no pasan) de esa cifra de temas estudiados. Y la respuesta es clara. Porque ya no da tiempo a repasar. Si yo inventé mi método de repasos y de estudio Adama fue precisamente porque no podía repasar más que 25 temas en una semana. Teniendo en cuenta que repasaba un tema en una hora, eso quería decir que necesitaba 25 horas para repasar todos los temas que llevaba. Y como solo tenía 25 horas para estudiar semanalmente, las cuentas estaban claras: o dejaba de repasar para estudiar nuevos temas o me quedaba estancado en los 25 temas.

¿Qué suele hacer la gente? Se pone nerviosa por llevar solo 25 temas y mira hacia adelante sin mirar todo lo que ya ha conseguido. Y a correr… Dejar de repasar para llevar más temas y luego ponerse fechas de repaso intensivo. Eso es una posibilidad, por supuesto.  ¿Pero cuál es el resultado de esta estrategia? Pues que cuando llega abril o mayo, tenemos un cierto descontrol: temas que nos sabemos mejor, otros que nos sabemos regular y otros que directamente, casi hay que volver a estudiar. Es decir, no controlamos con firmeza el proceso de estudio y siempre estamos con el temor a quedarnos en blanco el día D.

Yo creo que hay estrategias mejores. Y lo digo por mi caso y por el de las personas que han seguido mi método. Yo inventé un método (el Adama) que hace posible repasar un tema en 15 minutos a partir de la cuarta semana que llevamos el tema y en menos de 10 a los seis meses. Yo la semana previa a la oposición podía repasarme todo el temario en menos de doce horas, con lo que era posible repasar todo el temario en una sola jornada muy intensiva o en dos jornadas de seis horas.

El método Adama se basa en la fe, en el rigor, en la calma y en la constancia.

¿Y qué efecto tiene repasar con tanta velocidad? Pues que consigues dejar un día a la semana para repasar todo lo estudiado dejando otros cinco (dejando siempre uno libre como día de descanso) para tomar nuevos temas. Observemos estas tablas.

Horas de repaso

1 hora por tema

20 minutos por tema

15 minutos por tema

12 minutos por tema

10 minutos por tema

                         1

1

3

4

5

6

2

2

6

8

10

12

3

3

9

12

15

18

4

4

12

16

20

24

5

5

15

20

25

30

6

6

18

24

30

36

7

7

21

28

35

42

 

Llegar a un objetivo de repasar 6 temas por hora es posible con lo que tendremos tiempo disponible para alcanzar nuevos retos y llevar casi todo el temario. Lo que no olvidemos, es la clave para poder enfrentarnos al examen de comentario con más confianza pues tendremos las bases teóricas que nos permitan contestar acertadamente los ejercicios prácticos.

Saludos y ánimo.

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