27 de febrero de 2026. Hemos tenido otra intensa y fructífera semana de trabajo en la que hemos iniciado nuestro nuevo curso de NGLE, que estará finalizado en junio. Llega el viernes y eso quiere decir que es el tiempo del repaso, siempre sagrado, y el descanso. Y es también el momento de nuestro ¡Ponte a prueba!, el amable acertijo con el que desde 2015 acompañamos en su travesía magnífica a las esforzadas y valerosas personas que preparan la siempre difícil temida prueba del comentario de texto de las oposiciones de Lengua Castellana y Literatura.
La propuesta de la semana: un autor que ya ha aparecido en las oposiciones de Lengua Castellana y Literatura
Volvemos a traer a nuestro acertijo a un autor que ya ha aparecido en las oposiciones de Lengua y eso, como siempre, quiere decir que puede volver a hacerlo. Se trata de un magnífico poema que conocí en mi adolescencia. Sin embargo, no se trata de un texto fácil de acertar, porque la obra de este autor es inmensa. Así pues, el reto es difícil nuevamente y ya acertar su autoría se nos antoja realmente complicado. Se tratará por tanto de señalar su época, su género y su movimiento literario. Con estos elementos y explicando el contenido y la forma razonadamente, se puede hacer un magnífico comentario de texto.
¿Por qué y cómo participar en el Ponte a prueba?
Desde 2015, hemos difundido nuestro reto en la página de Facebook de opolengua.com para que nuestros seguidores escriben pudieran participar aportando semana a semana su juicio argumentado. De hecho, esta es forma sencillo de seguir el acertijo y mejorar la competencia literaria. Pero si además quieres sentir un anticipo de lo que vivirás el día D, puedes participar aportando tu comentario y respetando la norma de emplear solo tu competencia literaria y no usar Internet. Recuerda que puedes escribir tu comentario hasta el domingo por la noche en la página de Facebook de opolengua.com, y nosotros publicaremos el lunes la solución del acertijo y la lista de acertantes.
Y nada más por hoy. Feliz fin de semana.
Saludos y ánimo.
A tu abandono opongo la elevada
torre de mi divino pensamiento.
Subido a ella, el corazón sangriento
verá la mar, por él empurpurada.
Fabricaré en mi sombra la alborada,
mi lira guardaré del vano viento,
buscaré en mis entrañas mi sustento…
Mas ¡ay!, ¿y si esta paz no fuera nada?
—¡Nada, sí, nada, nada!… -O que cayera
mi corazón al agua, y de este modo
fuese el mundo un castillo hueco y frío…—
Que tú eres tú, la humana primavera,
la tierra, el aire, el agua, el fuego, ¡todo!,
…¡y soy yo sólo el pensamiento mío!




