¿Qué nos jugamos los opositores el próximo domingo en Cataluña?

¿Qué nos jugamos los opositores el próximo domingo en Cataluña?

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Este mensaje que vais a leer ahora es inusual en España. No es normal que en nuestro país una persona que se dedique a la formación de opositores (en realidad a ninguna actividad pública o privada) manifieste una opinión política. Hay miedo a las reacciones que se puedan dar entre los propios seguidores, por lo que es mucho más cómodo y seguro obviar estas cuestiones. En boca cerrada no entran moscas. Así que lo más cómodo para mí sería no publicar estas palabras.
Pero no puede ser así, porque uno tiene unos principios y si yo creé www.opolengua.com no fue por razones económicas (que también), sino para crecer y mejorar como persona y también para ofrecer un servicio y un ejemplo a la sociedad de que cuando uno hace las cosas bien, merece una recompensa que la sociedad debe darle. Los opositores se esfuerzan mucho (y así debe ser) para ser luego buenos profesores para nuestra nación y por eso, si demuestran su idoneidad y rinden su servicio con eficiencia, deben ser recompensados. Es así como avanzan las personas en el mundo libre. Es así como debe avanzar España. Por eso, entre otras cosas, en www.opolengua.com se firma un contrato con los opositores y todas las cantidades se tributan religiosamente a Hacienda. Así contribuimos, modestamente desde luego, a que las carreteras, los hospitales o la atención a los refugiados en toda España (desde Vigo a Barcelona y desde Bilbao a Cádiz) sea posible. No es mucho, pero no es menos de lo que hace el que más.
Y por eso, creemos que tenemos la suficiente fuerza moral para exponer lo que viene a continuación. Además, somos conscientes de que a nuestra página entran muchísimas personas que leen lo que publicamos y lo comparten en las redes sociales. Y eso convierte en este mensaje en una obligación moral. Franklin decía que para que los hombres malos triunfen, solo hace falta que los hombres buenos no hagan nada. Esto no va a ser así.

Spanisch_icon2 de Jennifer1982 a través de Cretive Commons
Spanisch_icon2 de Jennifer1982 a través de Cretive Commons

El domingo 27 de septiembre hay unas importantísimas elecciones en Cataluña que los partidos separatistas (Junts pel si, CUP) quieren convertir en un pleibiscito. Anuncian a sonrisa y cara descubierta como si fuera lo más normal del mundo que si obtienen la mayoría absoluta en escaños (ya han dicho que no les importa el número de votos, porque según la ley electoral catalana los votos de Barcelona valen mucho menos que los de Lérida) se independizarán unilateralmente de España.
¿Y ante ese reto a toda la nación, desde una humilde página de preparación de opositores, qué tenemos que decir? Nosotros no tenemos el poder de dirigir el Ejército ni la fuerza de asomarnos a los telediarios, pero queremos dar nuestra visión ante este asunto.

Lo primero que hay que dejar claro es que nosotros somos profesores de español. Es gracias a la fuerza y a la difusión de nuestra lengua, que es la común en España y en América, por lo que nosotros podemos obtener trabajo. Si no fuera por la bendición que supone el hecho de que nuestro idioma sea oficial en tantos países (empezando por España) no habría tantas plazas de profesores de Lengua. Esto es una realidad palmaria. Por tanto, todo lo que suponga un menoscabo de la unidad de nuestra nación o un ataque a nuestra lengua es un ataque a nuestro futuro pues nos recorta oportunidades. Ya estamos cansados de avergonzarnos de usar los términos español y España que son los que posibilitan el milagro de pasear por el mundo siendo reconocido y encontrarse a millones de personas con las que nos podemos comunicar. Esto no ocurrirá en esta página.

En segundo lugar, es claro que si vencen en estas elecciones los separatistas, el futuro de nuestra nación y el de nuestra lengua en Cataluña está en peligro. Y esto no es tontería.

Estos individuos son los mismos que han desterrado el español como lengua vehicular en la enseñanza en Cataluña dejando de ofertar miles de plazas de profesores de Lengua castellana y literatura (pues es así como se llama tristemente nuestra asignatura por intentar contentarlos). No es lo mismo que haya tres horas de español como lengua extranjera a que el español sea la lengua vehicular. Desafortunadamente, estos individuos se han saltado las sentencias del Tribunal Constitucional reclamando que nuestro idioma pueda ser enseñado a los estudiantes cuyos padres lo pidan. Esa es la libertad que parece ofrecer su nueva sociedad.

Estos individuos son los mismos que impiden que en Cataluña se puedan presentar opositores de otras regiones de España utilizando la lengua minoritaria allí (el catalán) como una verja que evite que nadie que no sea catalanoparlante pueda acceder a una plaza que se paga con los impuestos de todos los españoles (los míos también).

Es decir, por su culpa, hace treinta años que no hay oposiciones libres y justas en Cataluña porque no seleccionan a los candidatos según sus méritos, sino según su origen lingüístico. ¿Por qué no hacen lo mismo para acceder a ser jugador del F.C. Barcelona?

Aunque no venzan, cada voto que reciben es un paso más para arrinconar nuestro idioma (no lo olvidemos, del que depende nuestra futuro como opositores).

Pero y si se independizan, ¿qué ocurrirá? Si formando parte de España han cometido contra nuestra nación y contra nuestra lengua (contra el resto de los españoles y de los catalanes que no son como ellos) todas estas tropelías… ¿qué no harán si vencen?

Pues que los españoles pasaremos a ser extranjeros en nuestra propia nación, la lengua común y mayoritaria en Cataluña (que es el español) será la lengua de los extranjeros y se enseñará como tal. Y las plazas de español serán cada vez menos, pues estos individuos volcarán toda su nueva maquinaria estatal en intentar desespañolizar completamente Cataluña.

No puede ser de otra manera. Y por tanto, quienes estamos a favor de nuestra lengua y de la concordia nacional (que son en el fondo la misma y única cosa) no podemos quedarnos impasibles. El próximo domingo se juega el futuro de Cataluña. Ojalá venzan las opciones políticas que tienen claro que el progreso, la unidad y la paz necesitan del esfuerzo de todos.

Saludos y ánimo.

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