¿Por qué preparar las oposiciones a dos años vista?

Hoy tratamos un tema que a mí me rondaba en la cabeza desde hace tiempo, pero que el año pasado vi con nitidez total. Tenía un grupo de opositores presenciales y algunos me fueron manifestando a lo largo del curso Total de preparación de oposiciones que no eran capaces de seguir y realizar las prácticas en su totalidad. Textualmente me dijo una opositora: “cada vez que vengo me siento como si me pusieras un embudo en la boca y me echases una cantidad enorme de conocimientos que no puedo asimilar”. Esta opositora era periodista. Pero, en mi opinión, como ahora expondré, esa no era la causa de su problema.

La oposición tiene un comienzo durísimo

El caso es que esta experiencia del año pasado me llevó a reflexionar sobre mi pasado como opositor y sobre mi presente como preparador.Cuando yo empecé en esto en serio, allá por 1993, me di cuenta de que me estaba asomando a un mundo nuevo. Fue una mirada como la que tenemos cuando nos acercamos al océano desde un acantilado. Eran 86 temas entonces… y yo pensé: Dios mío, si de muchas de estas cosas yo no sé nada. Y es que la universidad española sirve para poco, pero desde luego, para las oposiciones o el trabajo de profesor, no sirve para nada. Yo había redactado en mis cinco años de carrera tres comentarios de texto. Increíble, pero cierto. El trabajo docente está reñido con la mayoría de los profesores universitarios que procuran corregir poco y mal. Además, hoy hay que preparar también una programación. En síntesis, en un año hay que soportar una carga de trabajo brutal. Eso hace imposible que mucha gente tenga la capacidad para prepararse en un año. Y esta enorme carga de trabajo es lo que hace que mucha gente, solo al asomarse a ella, desista y se dedique a otra cosa. 

Es importante no agobiarse al estudiar las oposiciones.

En esas condiciones, ¿cómo no agobiarse? Pues debemos hacer como hacen los equilibristas, los escaladores o los marinos. No mires al vacío, concéntrate en cada paso que das. Esa es la clave. No mires que te quedan 71 temas además del primero que estudias. Mira el que estás estudiando y disfruta de la sensación de irlo dominando poco a poco. No mires lo poco que sabes de comentario y lo mucho que te queda por saber: mira lo que estás comentando en este mismo instante y disfruta del instante del aprendizaje. Porque cada día aprendemos algo nuevo y eso es precioso. Habrá veces en que el dolor del esfuerzo no nos permita ver ese instante y por eso yo te hago ahora este llamamiento: disfruta de lo que aprendes. Y también te hago una advertencia: si a ti no te gusta aprender, si no encuentras nunca ese placer del instante del aprendizaje… por favor: abandona. Ni vas a ser feliz tú ni vas a hacer felices a tus alumnos. Y no hay nada peor que un profesor de una materia que no le apasiona.

La lengua y la literatura nos apasiona

Así que yo doy por supuesto que a ti te apasiona al menos una de las dos disciplinas y que tienes ganas de transmitir este conocimiento a los demás. Ahora la clave está en qué podemos hacer para superar este proceso. Y la respuesta está en parcelarlo en el tiempo y ser conscientes de que no se puede conseguir la excelencia en un año. Zamora no se tomó en una hora. Y precisamente por esto, diseñé el curso Opolengua, que comienza desde cero (con lo que es incluso accesible a cualquier personas que no haya estudiado Filología Hispánica), avanza poco a poco en cada uno de los aspectos de la oposición, con la idea de que este es un proceso a medio plazo. Si no puedes acceder a nuestro curso; puedes hacer lo siguiente: elige un tema, selecciona las lecturas que le corresponden, busca comentarios sobre este mismo tema y avanza poco a poco, pero de forma simultánea en todos los frentes. Eso es justamente lo que yo he diseñado en el curso Opolengua.

Las oposiciones de 2018 han empezado ya.

El camino hacia las oposiciones de 2018 ha empezado ya. Convierte el retraso de las oposiciones en tu comunidad en una oportunidad para llegar a la convocatoria con una mejor preparación, que te haga capaz de destacar por encima de otros opositores e incluso, ¿por qué no? de estar en condiciones de acceder a la plaza.

En ese camino estamos juntos y nos encontraremos.