El pasado sábado día 21 de junio fue el Super Día D, la jornada en que la mayor parte de las comunidades autónomas celebraron sus exámenes de oposiciones de Lengua. Siempre hay cuestiones discutibles, pero en esta ocasión ha habido más de una polémica y por ello nos hemos decidido a hacer una entrada sobre este tema. Incluso hoy el periódico El Debate lo ha reflejado en un artículo.
Nuestro agradecimiento a todas las personas que han colaborado en este artículo
Lo primero que debemos decir es que agradecemos a las decenas de personas, opositores y miembros de tribunales, que nos han facilitado la información necesaria para hacer esta sencilla tabla en la que informamos de lo ocurrido el sábado. Este artículo se ha tardado en publicar porque hemos tardado todo este tiempo en recopilar y entrevistar a todas estas personas. Por otro lado (y esto queremos recalcarlo también), los miembros de los tribunales no tienen ninguna culpa de lo que ha ocurrido. Ellos se limitan a cumplir las órdenes que han recibido y lo hacen, como todos sabemos, con amor, cariño y respeto por los opositores, porque ellos han estado donde tú estás y lo recuerdan.
¿Cómo fueron los exámenes de la oposición de Lengua del pasado 21 de junio de 2025?
Podemos comenzar indicando qué es lo que ha pasado y para esto nos vamos a valer de una tabla en la que señalaremos qué textos aparecieron y qué tipo de problemas se han dado.
| Comunidad Autónoma | Temas | Ejercicio práctico |
| Andalucía | Por tribunales | No continuista Texto 1: La Celestina y La casa de Bernarda Alba (análisis comparativo) Texto 2: Cien años de soledad (morfología y sintaxis) Texto 3: El túnel (Coherencia y cohesión) Texto 4: Discurso de ingreso Irene Vallejo en la Academia de la Lengua Colombiana Quejas: El texto 1 en realidad encubre una pregunta sobre los dos temas y no sobre los textos. No hay ni comentario literario ni lingüístico. A favor: textos importantes de la historia literaria. |
| Aragón | 3,15, 55,71 | Continuista Poema de Francisco Brines (1988) Artículo de Irene Vallejo Quejas: Pregunta confusa en cuanto a su formulación. Por ejemplo, “Debe buscar una licencia semántica”. Todas las preguntas son de lengua. No hay pregunta de literatura. A favor: textos relevantes de la historia literaria. |
| Asturias | 25, 38, 64, 71 | Será el día 28 |
| Ceuta | 38, 49 59, 69 | Continuista Comentario literario: Dos poéticos (Yolanda Castaño) Comentario filológico: Dos filológicos del XIII Comentario lingüístico: Irene Vallejo. Dos no literarios |
| Castilla La Mancha | 9, 11, 59 y 65 | No continuista Irene Vallejo, El infinito en un Junco; Mario Vargas Llosa, Travesuras de la niña mala; María de Zayas, Desengaños amorosos; Poema de Gloria Fuertes; columna de Maruja Torres Quejas: dos preguntas por texto lo que hace que el ejercicio sea muy largo. Ni una sola pregunta de literatura. |
| Castilla y León | 20, 25, 37, 57 | Continuista Poema de Miguel Hernández |
| Comunidad Valenciana | 8,15,34, 71 | Continuista La lozana andaluza (comentario literario) Los pazos de Ulloa (comentario lingüístico) |
| Extremadura | 10, 27, 43, 46 | Literarios: Francisco Brines y Rosalía de Castro Lingüísticos: Juan Mayoral y Carmen Martín Gaite Quejas: oraciones bastante largas |
| Galicia | 64 | Continuista Comentario literario: Sonetos de Quevedo Comentario lingüístico Texto Alejo Carpentier |
| La Rioja | 12, 24, 40, 42 | Continuista Una columna de opinión «Esto soñé», de Antonio Machado |
| Madrid | 1, 14, 25, 38 | No continuista Textos de Lucía Sánchez Saornil, Siervo libre de amor y Javier Cercas Quejas: ruptura de la tradición, muchas preguntas, preguntas a cara o cruz, preguntas de difícil solución y de conceptos rebuscados, texto marginal en la historia de la literatura. |
| Murcia | 15, 30, 46, 63 | Las ratas (Delibes) Texto de Rosa Montero. Quejas: muchísimas preguntas para hacer el ejercicio en dos horas y media |
| Navarra | 11, 57, 16, 24 | Continuista Fragmento La estanquera de Vallecas Cinco preguntas Quejas: falta de tiempo |
“Qualquiera tiempo passado fue mejor” en las oposiciones de Lengua
Yo sigo las oposiciones de Lengua desde el primer año en que me presenté; es decir, desde 1992, y sé cómo eran los exámenes de oposiciones desde los años sesenta al comentarlo con profesores que fueron compañeros míos y que sacaron la plaza en aquellos viejos tiempos del siglo pasado.
Siempre ha habido problemas y quejas acerca de algunos tribunales o sobre el propio sistema. Yo hace muchos años ya escribí algunos artículos en 2015 y 2022 lanzando algunas ideas sobre cómo deberían ser las oposiciones sin pretender tener la verdad absoluta. Lo malo es que cada año hay más problemas y estos afectan a la formulación de las propias pruebas. Como decía el poeta “como a nuestro parecer / qualquiera tiempo passado / fue mejor”.
¿Cómo eran las pruebas de comentario en las oposiciones de Lengua antiguamente?
Como decía antes, yo sé cómo eran las oposiciones de Lengua desde los años sesenta. Probablemente ese modelo era anterior a Franco y se usaría desde que se inició el cuerpo de profesores de bachillerato, pero desde luego funcionó perfectamente desde los años sesenta del siglo pasado hasta el año 2000. La formulación de las preguntas era idéntica año tras año y eso facilitaba (y tanto) la preparación de los opositores. Realice un comentario filológico-literario de un texto literario de entre los siglos XII y XVII en dos horas. Realice un comentario lingüístico de un texto literario de los siglos XIX o XX en dos horas. Las pruebas eran siempre iguales. Todo el mundo sabía la pregunta que iba a entrar y cómo prepararla. ¿Qué opositor no firmaría unas oposiciones así ahora mismo?
La llegada de las autonomías y sus inspectores
A partir de la llegada de la LOGSE y la implantación de la ESO, los inspectores dejan de ser inspectores de área (antes para ser inspector de Lengua había que tener la carrera de Filología y haber sido profesor de Lengua y Literatura Española), para ser sustituidos por inspectores generalistas, en su mayor parte maestros pasados por la facultad de Pedagogía y vinculados a la organización política gobernante, que en aquellos tiempos era absolutamente hegemónica. Estos nuevos elementos (que son los actuales) empiezan a tomar posiciones en las diferentes consejerías que van surgiendo por toda España y pasados unos cuatro o cinco años, para el año 2000 empiezan a establecer pruebas más novedosas. Y de esos polvos, vienen estos lodos.
Preguntas sin respuesta en las oposiciones de Lengua
Lo malo es que hay toda una serie de preguntas que no tienen respuestas. ¿Por qué no volver al antiguo sistema? ¿Cuál es la finalidad de la prueba? ¿Por qué no anunciar con claridad las preguntas y sus criterios concretos de corrección con una antelación de un curso? ¿Por qué modificar las pruebas año tras año? ¿Realizan las pruebas las personas que las idean para probarlas? ¿Hay alguien que se ponga en la piel de los opositores que se juegan todo el trabajo de meses o años? ¿Hay alguien con sentido común ahí? ¿Hay alguien ahí?
Las quejas de este año en las oposiciones de Lengua por comunidades autónomas
Lógicamente, hay que hacer una distinción, porque no todas las comunidades son iguales. Diríamos que hay tres grupos de comunidades autónomas. En primer lugar, aquellas que mantienen los ejercicios clásicos (comentario de texto puro y duro) como son Galicia, Valencia, Ceuta y Melilla (territorio MEC) y hasta cierto punto Castilla y León. Luego están las comunidades que han hecho un ejercicio continuista y que, siendo peor que estas primeras, no ha sorprendido tanto a sus opositores aunque sí haya habido problemas por la extensión del ejercicio (Extremadura, Aragón, Murcia, Navarra) y finalmente, aquellas comunidades donde se ha quebrado la tradición y la propuesta ha sorprendido a los opositores y donde, por tanto, el daño es mayor (Andalucía, Castilla La Mancha y, sobre todo, Madrid). Puedes ver el examen de Madrid aquí. Vamos a analizar esos errores uno por uno.
El calor, eterno compañero de las oposiciones de Lengua
Esta es una situación que es difícil de arreglar. Las oposiciones son tradicionalmente en junio y tradicionalmente es un mes donde suelen darse temperaturas altas al mediodía. Eso lo sufren los opositores en forma de calor, agobio, necesidad de hidratarse, etc. No son las mejores condiciones para hacer un examen, pero creo que es peor cambiar de fechas los exámenes.
¿Para qué debe servir el examen práctico de las oposiciones de Lengua?
Cuando se pone un examen de oposición de Lengua, la presidencia del tribunal número 1, el encargado de hacerlo, debe plantearse seriamente para qué sirve el examen que está diseñando y luego, tiene la obligación de probarlo haciéndolo él mismo y probándolo con personas de su máxima confianza para que también lo resuelvan. Es evidente que esto no se suele hacer. Los ejercicios puestos este año en algunas comunidades serían imposibles de hacer para los propios miembros de los tribunales, bien por hacer preguntas muy rebuscadas o bien por falta de tiempo.
Estamos ya cansados de ver año tras año las rúbricas oficiales de diferentes tribunales y todas cortadas por el mismo patrón. Infinitos ítems a 0,1 o 0,2 por idea y textos-base de tres mil palabras. ¿Qué opositor escribe tres mil palabras en una hora u hora y cuarto, Dios mío? ¿Dónde queda el sentido común, señores? ¡Que nos estamos jugando el futuro de muchas personas!
El objetivo de un examen práctico de las oposiciones de Lengua es ver si esa persona comprende bien lo que lee, tiene conocimientos literarios y lingüísticos y se expresa en lengua española de forma coherente, elegante y correcta de forma que pueda transmitir esos conocimientos a sus alumnos. Punto y final. Y para eso basta con poner un comentario literario y uno lingüístico seleccionando bien los textos para que sean ricos en rasgos y entre obras significativas y no a autores semidesconocidos o desconocidos totalmente. De esta forma van a aprobar un 40%- 50% de los candidatos y van a destacar un 10%. Y ese es el objetivo. El objetivo de las pruebas y de la propia Administración no es que apruebe un 10% y se queden plazas desiertas.
Por todo ello, las preguntas concretas no son la mejor opción por varias razones. La primera porque abren tantísimo el abanico de posibilidades que vuelve a ser la suerte la que más influye, pues por la misma razón que se debe saber lo que es una metábasis se puede decir cualquier otra figura rebuscada. Dicho sea de paso, las preguntas rebuscadas tampoco son la mejor opción. Los textos marginales que son desconocidos para la mayoría de los miembros de los tribunales tampoco son la mejor opción. Las preguntas a cara y cruz tampoco son la mejor opción. Las preguntas que solo tratan de lengua tampoco son la mejor opción. En fin, hay tantos errores en las convocatorias (que repiten errores de 2021 en Castilla La Mancha o de Andalucía 2023) que es bueno plantearse las causas y las consecuencias.
Las tristes consecuencias
Lo peor de todo esto es que después de estar meses preparando la prueba, a pesar de haber estudiado muchos temas y teniendo unas nociones aceptables o buenas de lengua y literatura, si no hemos sabido gestionar el tiempo porque el examen nos ha sorprendido o si no hemos dado con las preguntitas concretas que nos han hecho o si hemos dejado preguntas sin contestar al leer que eran o 0 o 1 punto, hemos podido perder el equilibrio y hundirnos, llegando al desastre. Y si es así, eso no tiene arreglo. Tendremos que volver a presentarnos otra vez y confiar en que el ejercicio sea más lógico.
¿Por qué se produce esto? ¿Ayuso es culpable?
Hay personas que creen que hay una consigna de la Consejería para no dar plazas. Algunos ven la malvada mano de Ayuso en todo esto. Error. Ninguna consejería en su sano juicio quiere crearse un problema social. Y si quedan plazas desiertas se generan un problema social porque todas quieren salir en los medios diciendo que han terminado con el problema de la interinidad. Por tanto, esto excluye totalmente la posibilidad de que sea una orden política. Mucho menos la mano de Ayuso, que jamás hubiera elegido un texto de una poetisa anarquista y revolucionaria.
La clave está en la inspección
Como decíamos antes, la clave está en la inspección, que es quien designa al tribunal número 1 y luego es incapaz de valorar su trabajo. ¿Por qué? Pues por la razón que antes hemos dicho. Los inspectores no son profesores de Lengua y no saben nada de literatura. Y, por tanto, no pueden tener un criterio a la hora de valorar si un examen es adecuado o no. Y los presidentes que los ponen no tienen experiencia previa y no saben lo que va a ocurrir, cosa que nosotros sí sabemos porque más sabe el diablo por viejo que por diablo.
¿Qué va a ocurrir? Una escabechina
Nada es seguro y no tenemos una bola de cristal, pero nosotros sí podemos hacer una hipótesis sobre lo que va a pasar porque llevamos muchos años en esto. Yo sigo las oposiciones de Lengua desde 1992 y, como preparador de Lengua, llevo en este mundo desde 1999. Muchas personas que yo he preparado están en tribunales un año sí y otro también y yo hablo con todos, todos los años, para que me cuenten lo que ocurre. Y esto ya ha pasado en otras ocasiones. Y lo que va a ocurrir, sin lugar a dudas, es que, inicialmente, va a haber una escabechina.
Una predicción sobre lo que puede ocurrir: escabechina, sí; pero menos
Un ejercicio como estos va a llevar a una tasa de aprobados del 10%. Y eso es lo que inicialmente va a ocurrir. En cuanto se pongan a corregir, los tribunales se van a encontrar con esto y van a llamar al tribunal número 1 para contarlo. Si el del tribunal número 1 es listo, les dirá que relajen y si no lo hace, se meterá en un lío con la inspección, que será entonces quien intervenga, porque, en cuanto esto llegue a los inspectores y de ahí a las consejerías, el enfado será monumental y les dirán que tienen que levantar la mano y/o modificarán las rúbricas o directamente subirán puntos, porque eso es lo que se ha hecho en otras ocasiones para que no haya plazas desiertas o al menos no tantas.
Ninguna consejería quiere que queden plazas desiertas. ¿Qué les venden entonces a la prensa? ¿Que han sido incapaces de seleccionar al personal aspirante? Eso es imposible. Eso quiere decir que probablemente siga siendo una escabechina, pero se maquille para no chocar con los intereses de la consejería de Educación.
Otros tribunales, como ya ha ocurrido en Andalucía o Madrid en otras ocasiones, tomarán decisiones sin comunicar al tribunal número 1 y subirán las notas directamente adaptando las rúbricas con sentido común.
Desgraciadamente, el opositor del que hablábamos antes, que se ha hundido en la sorpresa del ejercicio, no va a poder aumentar su nota. Eso es insalvable. Tocará descansar y reflexionar qué hacer… Pero si no es así, no te relajes.
¿Qué debes hacer tú? Mantener la esperanza y no relajarte
Lo que yo creo es que va a haber una escabechina, pero creo que puede ser menor por la intervención de los tribunales y se elegirá a quienes mejor lo hayan hecho, aunque lo hayan hecho mal. Es decir, un 3 puede ser un pedazo de nota si el tema lo has tenido bien. Por tanto, sigue preparando la prueba oral salvo que estés convencido de que tu ejercicio sea un absoluto desastre. El capitán es el último en abandonar el barco. ¡Seguimos en pie!
Las oposiciones de Lengua son siempre una competición para ver quién es el mejor; es decir, el menos malo
No olvides esto jamás. Esto no va de rutilantes sabelotodo, ni de eruditos. Si fuera así, no habría escabechinas ni las decenas de personas que has visto desorientadas al salir del examen. No pierdas la esperanza hasta que no salgan las notas. Porque, a pesar de que te esté carcomiendo el desánimo, una plaza aún puede ser para ti. ¡Ve a por ella!









