lengua castellana, te ayudamos con las oposiciones
Opolengua contacto de instagram

Vergüenza y frustración: la dificultad de pedir ayuda en las oposiciones de Lengua

Miedo y frustración en las oposiciones de Lengua. Preparador de Lengua
Foto de Fab Lentz en Unsplash

Cuanto más se necesita la ayuda, más difícil resulta pedirla

Siempre insistimos en que preparar las oposiciones de Lengua implica un enorme reto académico, emocional y personal. Van a ser miles de horas, centenares de días en los que nos vamos a enfrentar al dominio de un temario, de las técnicas de comentario y a la realización de la programación. Van a ser muchos meses en los que la frustración, la incertidumbre o la ansiedad van a hacer acto de presencia. Vamos a tener que reorganizar nuestra vida personal para dar respuesta a toda esta problemática.  Y todo esto es inevitable. Quién no ha preparado nunca las oposiciones no es consciente de todo esto hasta que se embarca en la dura travesía. 

Un opositor necesita ayuda siempre

Esta es la razón por la que toda ayuda es poca. Vamos a necesitar que nuestro entorno (pareja, familia y amigos) nos comprenda y apoye. Eso quiere decir tiempo y caminar a nuestro lado sin juzgarnos. Vamos a necesitar alguien en quien confiar para lo relativo a los aspectos académicos y vamos a necesitar a alguien que comprenda los procesos psicológicos que la oposición produce. 

Mi caso personal como opositor

En mi caso personal, yo no tenía ni idea de lo que me iba a suponer la preparación de las oposiciones de Lengua. Y en mi caso, el apoyo de mi maestro, el añorado Jesús Felipe Martínez Sánchez fue crucial, porque al ser amigo y catedrático sabía que cualquier cuestión que apareciera iba a ser resuelta. Afortunadamente, yo no tenía cargas familiares y mi pareja también estaba opositando, por lo que nos comprendíamos mutuamente. En síntesis, fui un opositor muy afortunado, ya que salvo las cuestiones que siempre surgían en el trabajo en el instituto y la dureza del estudio, nada me alteró.

La dificultad de pedir ayuda en las oposiciones de Lengua

Sin embargo, cuanto más se necesita la ayuda, más difícil resulta pedirla. Y esto, como preparador de oposiciones de Lengua, también lo tengo demostrado. En muchas ocasiones, cuando hablo con opositores o me mandan mensajes acaban saliendo problemas o situaciones que no se han comunicado. Muchas veces son la vergüenza y la frustración quienes atenazan nuestro corazón y nos impiden avanzar en las oposiciones al ritmo que realmente podemos. 

Atención a las primeras semanas de preparación de las oposiciones de Lengua

El primer choque con la oposición de Lengua suele ser duro. Y no solo porque tenemos que buscar el tiempo y recabar la ayuda y la comprensión de los que nos rodean, sino porque al enfrentarnos a la memorización del temario y a la realización del resto de aspectos de la preparación nos encontramos con que todo nos cuesta bastante más de lo que esperábamos. Y entonces es cuando surge un grave problema que hace naufragar a muchos opositores. Es muy común que la oposición hiera nuestra autoestima pues nos damos cuenta de que no memorizamos tan rápido y tan bien como creíamos o vemos que necesitamos dominar unos mecanismos del comentario de texto que no hemos construido durante nuestros estudios o nos damos cuenta de pequeños errores ortográficos que en la oposición se penalizan mucho. Hay además personas organizadas que encuentran dificultades para colocar las piezas de la oposición en su Tetris vital o personas que han sido siempre brillantes en exámenes universitarios que ahora ven cómo la incertidumbre del examen a largo plazo les bloquea. Y cuando descubrimos esos límites, aparece una emoción tan frecuente como poco reconocida: la frustración.

La frustración de necesitar ayuda

Todo esto se produce en muchas ocasiones. Creemos que todos los opositores son capaces de superar por sí mismos cualquier dificultad que aparezca durante la preparación. Si somos además personas muy autoexigentes y perfeccionistas, esta frustración será mayor y podemos sentir impotencia, enfado y decepción con nosotros mismos. Lo cierto es que en todos los opositores se produce un choque entre expectativas y realidad. Y la forma en que gestionemos ese choque tendrá una enorme influencia en nuestras posibilidades de obtener la plaza.

La vergüenza de pedir ayuda en las oposiciones de Lengua

Una vez que se ha producido esa frustración interna, muchos opositores me han manifestado vergüenza como la causa para no ponerse en contacto conmigo. “La verdad es que veía que no avanzaba y que me estaba bloqueando, pero pensaba que todos iban bien excepto yo y me daba vergüenza pedir ayuda”. Este tipo de razonamiento es, desgraciadamente, muy común. Y eso que en Opolengua tenemos el Curso de Apoyo Emocional y yo mando varios mensajes a los opositores cada semana. 

Pero hay elementos muy humanos que seguramente están ahí y que explican ese comportamiento. Está el miedo a ser juzgado, la sensación de incompetencia, la comparación con otros opositores a los que idealizamos y (muy importante porque es algo muy presente en todas las relaciones humanas) la dificultad para mostrar vulnerabilidad.

El círculo vicioso:  frustración y vergüenza se alimentan mutuamente

Efectivamente, esto es así. Se produce un círculo vicioso emocional en el que la frustración conduce a una autocrítica que es muy destructiva, la autocrítica provoca la vergüenza, la vergüenza nos impide pedir ayuda y la falta de ayuda incrementa la frustración. Es un círculo vicioso infernal que nos acaba aislando. Cada vez nos cuesta más trabajo salir de nosotros mismos y contactar con el preparador, llegando al bloqueo, a espacios de tiempo prolongados sin entregar trabajos, sin afrontar tareas o incluso sin estudiar. El desgaste emocional es brutal, cada vez rendimos menos cuando nos ponemos en marcha y acabamos entrando en el riesgo de abandono. ¡Si no cambiamos, el naufragio nos cerca! ¿Cuántas personas han dejado la oposición durante años o incluso la han abandonado para siempre por no afrontar humanamente su situación, creyéndose que tienen que ser superhéroes?

Es imprescindible pedir ayuda para salir del bloqueo

Por tanto, este artículo es una llamada a la confianza y a la serenidad. Es imposible atravesar las oposiciones de Lengua sin afrontar problemas de todo tipo. Todos los que hoy somos funcionarios lo hemos conseguido a costa de sortear problemas. Esta es una travesía que, de fracaso en fracaso, nos conduce a un éxito final. Y eso quiere decir que todos vamos a necesitar ayuda. La mejor forma de afrontar los problemas es con ayuda. Yo tuve la fortuna de contar con una guía experta y eso es lo que intento hacer yo con las personas que confían en nuestros cursos.  

La importancia de la serenidad

Cuando entramos en el círculo vicioso nos puede vencer la ansiedad y el nerviosismo. Pensemos con sentido común y templanza. No hay nada que no tenga arreglo. Solo hay que ser capaz de encontrar el propio camino. Ahí, la mano experta, acostumbrada durante muchos años a tratar problemas de toda índole, te puede ser muy útil. No te hundas. Piensa, reflexiona y pide ayuda. 

Pedir ayuda acerca a la plaza en las oposiciones de Lengua

Hay un dato muy importante. Aproximadamente el 25% de las personas que contratan nuestros cursos obtienen la plaza. Es una cifra que supera ampliamente los resultados de otras academias y preparadores, pero no es este el tema de hoy. Lo fundamental es que todas pidieron ayuda en algún momento. Es más, cuánta más ayuda pidieron, más cerca estuvieron de la plaza. Yo he llegado a contestar tres mil correos a una persona durante su preparación. Y lo hago con gusto y empatía. Pero eso quiere decir que hay también un 75% de personas que contratan nuestros cursos que no obtienen la plaza. Entre quienes no obtienen la plaza encontramos con mucha frecuencia un patrón común: tardan demasiado en pedir ayuda cuando aparecen las dificultades.  Por favor, pide ayuda cuanto antes. No dejes que el desánimo se propague en tu espíritu.

¿Qué medios ponemos en Opolengua para ayudar a los opositores?

Nuestros cursos intentan responder todas las dudas y necesidades que pueden surgir en la preparación. En primer lugar estamos conectados todo el día al ordenador por lo que tus dudas son resueltas con la mayor rapidez. Por otro lado, brindamos la posibilidad de avanzar a tu propio ritmo y con un plan de trabajo personalizado. También contamos con una serie de videos incluidos en nuestro Curso de Apoyo Emocional, que está presente en todos los paquetes (Total, Prémium y Oro) y finalmente, nuestro teléfono está siempre abierto para conversar y apoyar a todos los opositores. 

Un ruego personal

No quiero finalizar el artículo sin añadir algo muy importante. A mí la parte que más me gusta de mi trabajo es justamente la de implicarme y ayudar personalmente a los opositores que confían en nosotros. No dejes que lo que empieza siendo una dificultad con la memorización o con la realización de los comentarios se convierta en un naufragio. No dejes que la infección del desánimo y la frustración se propague. No permitas que la vergüenza te aísle ni que la frustración te paralice. Las oposiciones no se aprueban demostrando que podemos con todo solos, sino aprendiendo a avanzar incluso cuando necesitamos ayuda. Por favor, házmelo saber. Llámame. Trataremos de buscar la solución. Porque nadie debería afrontar solo una travesía tan difícil. ¡A por la plaza!