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¿Y si no reconozco el texto del comentario en las oposiciones de Lengua?

Y si no reconozco el texto. opolengua. preparador de lengua.
Foto de Veronica Dudarev en Unsplash

El sábado que viene es el gran día de las oposiciones de Lengua 2026 que esperamos desde hace meses en Baleares, Castilla y León, Galicia y Melilla. Con inevitable nerviosismo, apareceremos en el tribunal y nos sentaremos a la espera de que salgan las bolas y veamos el texto o los textos que habremos de comentar. Esto hace que en los días previos se dé una búsqueda de textos, autores y obras intentando prever qué puede caer en el comentario. Y hay una pregunta que siempre aparece en nuestra mente: ¿Qué hago si no reconozco los textos que me caen en suerte? De esto trata la entrada de hoy.

El comentario es la prueba decisiva en las oposiciones de Lengua

Como decimos siempre, el comentario de texto es la prueba decisiva. Es la más difícil de preparar, la más exigente porque pone en liza todas nuestras competencias lingüísticas y literarias y por ello, establece la criba fundamental para obtener la plaza en las oposiciones de Lengua. Todo el mundo sabe que la aprueban aproximadamente entre el 10% y el 20% de quienes la encaran y en ocasiones las escabechinas son brutales, como ocurrió en Madrid en 2025. Pero ojo, porque eso quiere decir que, si la superamos, tenemos media plaza en el bolsillo. Así que los nervios son tan inevitables como la ilusión.

Lo fundamental en las oposiciones de Lengua es la comprensión del texto

De todas maneras, partiremos de una idea básica: lo fundamental no es la adscripción del texto, ni siquiera a su época, sino nuestra capacidad de explicar su significado y sentido y de relacionar sus recursos estilísticos con su sentido. ¡Esa sí es la clave! Por mucho que nos sepamos los rasgos, si no comprendemos el texto o lo explicamos con errores gramaticales u ortográficos, este comentario estará suspenso. Por eso hay que mantener la calma, pues entre nuestros competidores habrá personas que lo reconozcan, pero leerán y escribirán peor que nosotros.

¿Por qué es importante reconocer el texto en la prueba de comentario de las oposiciones de Lengua?

Reconocer el texto es, efectivamente de gran ayuda, porque nos permite extraer una parte importante de la solución del ejercicio. Es decir, si aparece un texto de Garcilaso, sé que debo buscar entre sus rasgos temáticos y estilísticos aquellos que demuestren su adscripción. En un porcentaje importante del ejercicio, lo tenemos hecho. Si no reconocemos el texto, vamos a tener que buscar esos rasgos temáticos y formales para luego poderlo clasificar. Esto implica dominar todos los temas que podamos de literatura y tener claro cuáles son los rasgos propios de cada época y movimiento literario.

Lo primero es ver qué se nos pregunta exactamente y luego leer el texto atentamente

En todo caso, lo primero es leer las preguntas.  Este es un paso muy importante que puede evitarnos un enorme sobresalto si invertimos los pasos y nos puede ayudar en la resolución del ejercicio, pues ya desde la primera lectura nos estaremos enfocando en lo que se nos pide y descartando los elementos que no nos sirvan. Incluso se puede dar la circunstancia de que la resolución de la pregunta que se nos hace no implique conocer la obra y el autor ni siquiera la época del texto que tenemos delante.

Lo segundo es mantener la calma

Si el texto es difícil de adscribir a una obra y a un autor (y muchas veces lo va a ser), no debemos perder la calma. Si conocemos las obras básicas de nuestra literatura, seguro que no habrá muchas personas en el tribunal que lo hayan reconocido y eso quiere decir que no nos podrán sacar gran ventaja los demás. La plaza no está perdida, ni mucho menos. Cuanta más historia de la literatura sepamos y cuantas más obras conozcamos, mejor nos vamos a orientar en esta noche oscura. Hemos de tener claras las épocas de la literatura española y los movimientos literarios y géneros que en ellas se desarrollan de forma que podamos situar el texto en sus coordenadas histórico-literarias.  

Reconocer los rasgos de época, de género y de movimiento literarios es la verdadera clave

Efectivamente, lo que necesitamos para hacer un gran comentario es situar el texto dentro de la historia de la literatura española. Si eso es posible, podemos estar por encima de personas que sí hayan reconocido el texto, porque se puede reconocer una obra y no ser capaz de explicar uno de sus pasajes o no conocer la teoría de ese tema y por tanto dar palos de ciego en el comentario. Esto quiere decir, en el fondo, como hemos dicho tantas veces, que el dominio del temario en las oposiciones de Lengua es la clave de todo. Por otro lado, conocer el léxico, la sintaxis y los fonemas de cada época del español nos puede ayudar y mucho a datar el texto.

La importancia de reconocer el texto siempre es relativa

Esto no debemos olvidarlo nunca. Todo depende en las oposiciones de Lengua de cuántas personas más han reconocido el texto en el tribunal, pues siempre se trata de aparecer por encima del resto. Si es una obra que todo el mundo reconoce (pongamos el Quijote) es obligatorio hacerlo, pero si es la poetisa que el año pasado pusieron en Madrid (que es conocida solo para determinados eruditos o fruto del capricho del tribunal) entonces no va a diferenciarnos de nadie porque nadie la va a reconocer. Todo depende siempre de qué sepan sobre la obra quienes compiten con nosotros.

Ejemplos de mi propia trayectoria como opositor

Voy a dar dos ejemplos tan solo, aunque, lógicamente hay más.  En 1996 cayó en Madrid un texto de las memorias de Cansinos Assens donde narraba como un grupo de amigos orinaba en la verja del edificio de la RAE. El texto estaba escrito en estilo experimental y llamaba “aspersores mingitorios” a los penes de los amigos. Yo lo adscribí al experimentalismo, sí, pero de los sesenta. Tuve la nota más alta del comentario en el tribunal a pesar de mi error. ¿Por qué? Pues porque creo que casi nadie supo lo que quería decir “mingitar” y porque los rasgos que señalé como experimentales eran absolutamente correctos.

En 1998 en Madrid hubo una filtración en los tribunales y decenas o centenares de personas supimos con dos días de antelación que era una poesía de Jorge Manrique. El resultado fue que la prueba se invalidó y a todos nos pusieron un 5.

¿Cuáles son las épocas literarias más importantes que hemos de dominar?

Si el tribunal actúa con sentido común, las épocas que aparecerán con más facilidad en los textos por orden de importancia serán el Barroco, el Renacimiento, el siglo XX y el siglo XIX. Y dentro de ellas, obviamente, los clásicos. El sentido común nos dice que son los rasgos de esas épocas los que debemos dominar de forma que podemos comentar y adscribir los textos. Desgraciadamente, erráticas razones políticas y personales están condicionando las elecciones en algunas de las últimas convocatorias, pero creemos que el sentido común siempre es el mayoritario y siempre aparece de nuevo. En todo caso, no podemos saber nunca lo que piensa alguien caprichoso.

La importancia de nuestro ¡Ponte a prueba!

Nuestro acertijo de fin de semana, el ¡Ponte a prueba!, inaugurado en 2015 ya tiene casi quinientos textos entre los que puedes bucear para hacer sencillas pruebas para ver cuál es tu competencia literaria. Entra en nuestro blog y pincha aquí para ver todos.

Centrarse en lo que sabemos y en lo que sabemos hacer.

Una vez reconocida la época, debemos centrarnos en lo que sabemos sobre los rasgos de época, movimiento y género, pues eso es lo que nos permite su adscripción. Y debemos realizar el comentario siguiendo las pautas marcadas en cada una de sus tipologías y que ya desarrollamos en estas entradas. Hacer uno de nuestros cursos te puede ayudar mucho, por supuesto.

No tirarse a la piscina y por qué

Esto es importantísimo. Esta es una duda que me preguntan muchas veces hoy mismo me la han preguntado y esto es lo que he contestado. “Nunca en las oposiciones debes afirmar algo de lo que no estés completamente seguro. Es imposible saber cuánto penaliza, pero una cosa es segura: el tribunal desconoce muchas cosas de las que vamos a decir porque no lo sabe todo; si decimos algo equivocado en algo que sí conoce, automáticamente piensa de forma inconsciente: “si en esto se ha equivocado, ¿qué me garantiza que en cada afirmación que haya hecho no se vaya a equivocar también?” Por tanto, de lo que se trata es de emplear condicionales («podría tratarse de”) asegurando, si es absolutamente cierto, época, movimiento y género literario. Con eso es suficiente para hacer un grandísimo comentario que te dé la plaza.”  

Confianza, cautela y seguridad

Por tanto, hacer muchos comentarios, estudiar mucho y leer mucho son las claves para afrontar con confianza la prueba de comentario de texto de las oposiciones de Lengua. Hay que actuar con cautela y seguridad, con pies de plomo, pero con firmeza en lo que veamos seguro. Si hacemos las cosas bien, aprobaremos y no olvidemos que aprobarla supone, casi, la obtención de la plaza. ¡Vamos a por ella!