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¿Qué hacer a un año para las oposiciones de Lengua?

Opolengua. Preparador de Lengua.
Foto de Ilse Orsel en Unsplash

Hoy es 2 de junio de 2026. Ya estamos a escasos días de las oposiciones de Lengua en Baleares, Castilla y León, Galicia y Melilla. Desde aquí mandamos un cálido abrazo de ánimo a quienes se encuentran en la recta final de su preparación. ¡Vamos a por la plaza!

Pero esta fecha también nos indica que estamos ya un año de las oposiciones de Lengua de 2027, pues, como sabemos, se convocan por norma general de forma bienal en toda España y, por tanto, toca en 2027. Un año es una cantidad de tiempo que parece muy grande planteada así, pero si lo convertimos en semanas, nos damos cuenta de que no es tanto el tiempo que resta, pues estamos ya a tan solo cincuenta y cinco semanas del examen, suponiendo que este sea el día 19 de junio de 2027.

La cuestión es qué debemos hacer en la situación actual y ante este marco temporal. Hay diferentes preguntas que debemos contestar para centrar mejor cuál debe ser nuestra preparación.

¿Habrá oposiciones con toda seguridad dada la situación política?

En las últimas semanas se han ido sucediendo noticias sobre la situación política y algunos opositores se preguntan cuál puede ser su influencia en las convocatorias. La respuesta es que pase lo que pase (y aunque cayese el Gobierno y hubiera elecciones, cosa que no creemos que vaya a pasar), las oposiciones se mantendrán. El dinero que permite las ofertas de empleo va a estar, pues el Gobierno va a mantener los presupuestos actuales y además las oposiciones las convocan las propias autonomías, por lo que las oposiciones se celebrarán normalmente.

La oposición de Lengua es una competición entre personas

Nunca podemos olvidar que una oposición consiste, para empezar, en un número limitado de plazas y un número mucho mayor de aspirantes; es decir, una competición entre personas para intentar ser mejores que sus adversarios. Y eso quiere decir, no solo que en las oposiciones de Lengua la lucha es individual y no hay amigos, sino que no hay tampoco una nota mínima que obtener, sino que la nota a obtener ha de ser la máxima para garantizarnos una plaza por encima de los demás. Y eso, al final, se concreta en buscar una preparación mejor y más exhaustiva que la de nuestros rivales. Por tanto, cuanta mayor sea la distancia que pongamos entre nuestra preparación y la de nuestros oponentes, mayor será nuestra probabilidad de obtener la plaza.

Pensar en los demás antes de tomar decisiones

Por tanto, en las oposiciones de Lengua no solo hay que prever qué tipo de temas y comentarios nos interesa realizar para afinar nuestra preparación sino prever qué pueden hacer nuestros oponentes para tomarles así la delantera. No se trata de aprobar un examen como en la universidad, sino de estar por delante de todos para garantizar nuestra plaza. Y sabiendo, además, que la plaza nunca es un fin, sino que es un medio. El fin puede ser tener una buena casa, una familia o la tranquilidad de la estabilidad laboral para toda la vida. Ese es nuestro objetivo y por él es por que vamos a esforzarnos cuanto sea necesario. Esto es lo que no hay que olvidar nunca.

¿Quiénes son nuestros oponentes?

Pues hay dos tipos de personas. Por un lado, las personas que ya llevan tiempo preparándose y, por tanto, nos pueden llevar una ventaja y, por otro lado, las personas que se incorporan de nuevas a las oposiciones. Según nuestras estadísticas, el 75% de las plazas se las llevan personas que ya se han presentado en alguna ocasión y el 25% los que se presentan por primera vez.

¿Y qué es lo que suele hacer la gente en las oposiciones de Lengua?

Siempre hemos dicho que el 80-85% de las personas que aparecen el día de las pruebas no se han preparado seriamente las oposiciones. Muchos empiezan a estudiar de verdad al salir la convocatoria (por lo que se preparan dos o tres meses tan solo) y muchos más ni eso. Esto es muy tranquilizador porque si nosotros sí las hemos preparado de verdad, solo tendremos que competir con el 15-20% de los inscritos. Es decir, que, si hay doscientas plazas en las oposiciones de Lengua de tu comunidad y se han inscrito tres mil personas, lo cierto es que solo compiten por ellas entre cuatrocientas cincuenta y seiscientas. De haber una plaza para cada quince personas, pasa a haber una plaza para cada tres personas. Es decir, ya solo tenemos ser mejor que otras dos. Eso hace que sea mucho más fácil. Pero hay que vencer a esos dos.

La inmensa mayoría de las personas comienzan su preparación en septiembre. ¿Por qué?

La mayor parte de las academias y preparadores empiezan sus cursos en septiembre porque están sujetos a la formación de grupos. Por eso casi todo el mundo empieza a prepararse en septiembre. A esto se une otra cosa y es el síndrome del funcionario docente, que está acostumbrado históricamente a dos meses de vacaciones y no está dispuesto a renunciar a ellas y eso hace que tampoco haya preparadores dispuestos a trabajar en verano, pues la mayor parte de las personas que se dedican a la preparación tienen el ingreso como preparadores como un extra y no como la base de sus ingresos. Así pues, las dos personas que sí que compiten contra nosotros, los opositores reales, van a comenzar en septiembre.

¿Qué es lo que hacemos en Opolengua?

En Opolengua no hay grupos y, por ello, cada persona empieza su travesía hacia su plaza cuando lo desea y avanza a su propio ritmo. Y no tiene por qué detenerse durante el verano, pues el Aula Virtual Opolengua y la academia siguen en pie.

El verano es una época ideal para la preparación

El verano es un tiempo más dedicado al ocio que otras estaciones. Todo el mundo tiene tiempo para unos días de vacaciones, que, en algunos casos, son meses enteros. Nosotros nos esforzamos por una casa, una familia o la estabilidad laboral para toda la vida. ¿No merece la pena esforzarse unas pocas semanas durante el verano? ¿No merece la pena sacrificar unas pocas semanas por conseguir nuestros objetivos vitales? Tengamos en cuenta que las vacaciones docentes son nueve semanas; es decir, casi el 20% del tiempo que queda hasta el día del examen. ¿Vamos a tirar a la basura un 20% de tiempo que nos puede poner en condiciones de superar a todos y obtener la plaza?

¿Qué hacía yo cuando era opositor?

Yo atravesé diferentes fases en mi preparación, pues cada año (y oposité entre 1992 y 1998) dominaba más el temario y el comentario. Pero nunca dejé que el verano, ni los años en que no había oposición se convirtieran en tiempo desperdiciado. Jamás dejé de repasar. En verano relajaba la preparación, pero no la abandonaba porque sabía que, si lo hacía, los efectos serían muy negativos. Sabía que si en el verano no repasaba nada, perdería el ritmo de estudio totalmente (cosa muy importante), me acostumbraría al lujo de no hacer nada y luego volver sería mucho más duro. Y, además, perdería el dominio de los temas que tanto me había costado alcanzar. Así pues, una vez me supe todo el temario, durante el verano hacía repasos y leía mucho. Hasta que no me supe el temario entero, en verano estudiaba también temas y me daba solo dos semanas de descanso total.

¿Qué te recomiendo que hagas?

Lo primero es que veas cuáles son tus necesidades. Si no te sabes el temario entero, creo que hay que seguir estudiando. El dominio de los temas es la llave que abre las puertas de todo lo demás. Si te sabes el temario entero, mi consejo es que repases y leas. Lógicamente lectura y repasos son también imprescindibles para quien no se sabe el temario.

Si eres un nuevo opositor, aprovecha el verano estudiando temas

Así que mi recomendación, si vas a comenzar tu preparación es que no esperes a septiembre. Con nosotros puedes empezar ya y esas semanas de ventaja pueden ser al final decisivas, porque si estudias un tema cada dos semanas (si estás de vacaciones completas pueden ser uno a la semana) puedes ganar hasta ocho temas, lo que aumentará significativamente tus posibilidades de obtener la plaza.

Si ya llevas tiempo preparando las oposiciones: estudia, repasa y lee.

En Opolengua tenemos diferentes opciones para acompañar a quienes ya llevan tiempo en su preparación. Ponte en contacto con nosotros y no dejes pasar el verano en blanco. Estudiar, repasar y, sobre todo, leer, pueden ser tus objetivos.

Tu plaza está al final de la travesía

No hay que olvidar nunca una cosa. Estamos planteando sacrificar una parte de un verano para garantizarte unas grandes vacaciones el resto de tu vida y de la de los tuyos. Yo creo que es inversión de esfuerzo en tu futuro merece la pena. ¡A por la plaza!