lengua castellana, te ayudamos con las oposiciones
Opolengua contacto de instagram

Aplicar las enseñanzas de la psiquiatra Marian Rojas a las oposiciones (2)

oposiciones, opolengua, eduardo lópez prieto
Foto de Luke Bender en Unsplash

La semana pasada comenzamos una serie de artículos sobre la obra de la conocida psiquiatra Marian Rojas Estapé (1983) y su posible aplicación a las oposiciones, tanto a las oposiciones de Lengua como a todas las demás. Las ideas que vienen a continuación, como ya decía en la entrada anterior no son sino mis reflexiones a partir de su última obra Recupera tu mente, reconquista tu vida (2024).

En este artículo hablábamos de la importancia de la persistencia, de la concentración en el estudio y de la batería mental, como depósito de energía y concentración que no es constante e ilimitada, sino que es una batería que se va desgastando y que, por tanto, es preciso recargar para rendir al máximo. Proseguimos en este punto el artículo de hoy.

Sueño y batería mental

La psiquiatra señala como uno de los elementos fundamentales que descarga nuestra batería mental la falta de un sueño reparador.

“La falta de sueño reparador es una de las situaciones que más nos afecta. Un estudio publicado sobre insomnio y distracciones en una de las revistas de neurociencia más antiguas del mundo, afirmaba que las tareas delicadas y que precisan más atención eran más sensibles al insomnio y a un sueño defectuoso. Las personas que descansan peor cometen más fallos, son menos lúcidas y más torpes, lo que les hace más vulnerables a las distracciones”.

En este sentido, surge una cuestión importante para el opositor porque siempre estamos pensando que ojalá los días tuvieran sesenta horas para poder llevar más temas e ir mejor preparados y llegamos a forzar el organismo incluso sin darnos cuenta, pensando solo en alcanzar más y más y más. Y a esto hay que añadir que no todas las personas somos iguales. Hay personas que necesitan dormir más y otras menos.

¿Cuánto necesitamos dormir?

¿Cuánto necesitamos dormir? Lo normal es que entre los 18 y los 25 años durmamos un mínimo de siete horas (siendo aconsejable dormir entre siete y nueve horas) y entre los 26 y los 65 durmamos un mínimo de seis horas (siendo aconsejable dormir entre seis y ocho horas). Hay que señalar que hay que incluir aquí también el tiempo que dormimos durante la siesta. En el periódico El Mundo salía esta semana un artículo precisamente dedicado a esto, donde además se añadía que existen personas dormidores cortos (entre el 1% y el 3% de la población) que pueden dormir menos de seis horas sin sufrir consecuencias negativas. Para ello ponían un test de cinco preguntas:

  1. ¿Te despiertas descansado después de haber dormido seis horas o menos?
  2. ¿Sucumbes a una siesta verpertina a diario o con cierta frecuencia?
  3. ¿Duermes más horas en fines de semana o en vacaciones?
  4. ¿Te mantienes activo hasta tarde o caes rendido al llegar la noche?
  5. ¿Tienes un nivel de energía más alto que los que te rodean?

Si contestas SÍ a las preguntas 1, 4 y 5 y NO a la pregunta 3, eres dormidor corto. Si no es así, no lo eres. La pregunta de las siestas no es relevante. Si no eres dormidor corto, debes dormir ocho horas para sentirte con la batería recargada.

De hecho, Marian Rojas señala:  

“Los estudios demuestran que el descanso es esencial para reparar el agotamiento que acumula glutamato en las neuronas de la corteza prefrontal. El sueño es esencial porque el glutamato se elimina durante la noche. Ante el cansancio intenso de la mente, lo mejor es descansar.”

Oposiciones y batería mental

Como bien sabemos, la preparación de oposiciones va a ser una de las épocas de nuestra vida en la que vamos a forzar más nuestra batería mental, porque la memoria y l atención.

Los meses de mucho enfoque en el estudio o el trabajo descargan mucho la batería, por lo que hay que buscar huecos a lo largo de la jornada o de la semana para poder recargarla con actividades distintas. Las oposiciones o la preparación del MIR son momentos duros, de gran renuncia personal, que requieren un contrapeso que ayude a mitigar la tensión constante y el sobresfuerzo de atención y memoria que exigen estas situaciones.

La recarga de la batería mental

Sobre este particular, Marian Rojas señala:

“Es necesario buscar situaciones que recarguen nuestra batería como pueden ser pasear por el campo o la playa sin móvil, ir a un concierto de música clásica, meditar, rezar, cuidar de las plantas, correr, etc.”

Como podemos ver, la recarga de la batería mental se produce al relajar la mente y concentrarla en actividades que nos resultan placenteras o en el esfuerzo físico. En este sentido, en los cursos de Opolengua siempre señalamos dos importantes cuestiones.

La importancia del día de descanso

Es fundamental marcar en nuestro plan de trabajo, siempre, un día de descanso. He comprobado en muchas ocasiones cómo opositores que comienzan con mucha energía, dedicando todo su tiempo a la oposición llegan a una situación de cansancio (que en ocasiones les acaba haciendo abandonar la preparación). Por eso es imprescindible marcarnos un día de descanso en el que podamos relajar nuestra mente y olvidar momentáneamente la tensión de los repasos, las programaciones y los comentarios.

Es el momento de disfrutar de la familia, la pareja, los amigos o de disfrutar de nuestras aficiones. Tan solo en el último mes de la oposición podemos renunciar, si es preciso, a ese día, sabiendo que ese sobreesfuerzo solo se dará en los dos o tres últimas semanas antes del examen.

La importancia del deporte y de la actividad física para recargar nuestra batería mental.

Esta es una actividad esencial para un opositor y, de hecho, ya hemos dedicado alguna entrada en el blog a este tema, cuyas ideas sintetizamos en este párrafo. El deporte tiene dos funciones importantes en la ayuda a la preparación de oposiciones. La primera es que supone un gasto de energía que nos cansa y nos facilita el sueño; la segunda es que libera endorfinas, que son neurotransmisores también conocidos como las «hormonas de la felicidad», ya que actúan como analgésicos naturales, reduciendo el estrés, la ansiedad y mejorando el estado de ánimo. Las actividades aeróbicas intensas (correr, nadar, remar) durante 30-45 minutos son las más efectivas, generando una sensación de euforia.

¿Cuáles son las mejores actividades físicas durante las oposiciones?

En este sentido, las actividades físicas que considero más recomendables son las siguientes. Por un lado, correr en pista o nadar, nos va a permitir fluir sin tener que pensar en nada más que en la técnica deportiva de la carrera o el nado e incluso nos puede permitir repasar pues no hay obstáculos de los que preocuparse y es una actividad muy mecánica y repetitiva. Y si lo que queremos es que nuestra mente se concentre en algo, dejando a un lado completamente la presión de las oposiciones, nada mejor que un deporte que nos obligue a concentrarnos en otro elemento y aquí podrían estar todos los deportes de combate o de competición, desde el fútbol, el tenis o el pádel hasta la esgrima, el tiro con arco o de precisión o las artes marciales.

Yo, particularmente, nado todos los días 1500 metros y practico karate dos veces por semana con resultados óptimos, por lo que se lo recomiendo a todo el mundo.

Y nada más, por hoy. La entrada se ha alargado y finalizaremos el repaso de la obra de Marian Rojas la semana que viene.