Todos los años hay varios opositores que me preguntan sobre libros que les puedan ayudar en el comentario de texto. Yo siempre recomiendo las obras clásicas en las que se basan nuestros cursos. Para el comentario literario, el de Correa y Lázaro Carreter y para el lingüístico, el de mi profesor Marcos Marín. A estas podemos añadir la obra de Rosa Navarro o de Tusón y Casalmiglia o la colección de Arco Libros y tantas otras que nutren nuestros cursos de comentario. Pero también les planteo otra opción muy interesante, que yo he recomendado con éxito y es la que presento hoy: la colección Efecto Pigmalión de la Editorial Alegoría. Puedes ojear sus libros pinchando aquí.
Se trata de obras en las que se aclaran y comentan textos importantes de diferentes épocas y que pueden ser útiles para muchos opositores, tanto para preparar la prueba de comentario como para utilizarlas en clase con los alumnos. Por estas razones, me he animado a hacer esta entrada y a hacer esta entrevista a Rocío Calvo, que fue una de las primeras opositoras a las que ayudé, allá por 2004. La conocí a través de su padre, Santiago Calvo Rojo, amigo entrañable y compañero de departamento de Lengua en el IES El Convento de Bornos donde encaramos tantos proyectos educativos juntos y lo pasamos tan bien en comidas y partidos de tenis durante diez años que tendría que hacer varias entradas para contarlos. Santiago me preguntó si prepararía a su hija y le dije que me acercaría a Sevilla todas las semanas si ella montaba un grupo. Rocío es una persona muy especial, muy asertiva y con magnetismo personal y junto con Fran Sianes (un infatigable lector, cultísimo y enorme opositor) conformaron un grupo del que luego se cayeron la mitad de los integrantes (lo que hacía que entre gasolina, peajes y tiempo aquello ya no fuera tan rentable como al principio), pero yo ya les había tomado mucho cariño y seguí yendo y volviendo desde Jerez a las diez de la noche a toda velocidad por la entonces autopista de peaje en mi viejo Seat Toledo. La verdad es que lo pasábamos en grande y nos reíamos muchísimo en la sesiones hasta haciendo los áridos comentarios filológicos porque eran muy graciosos (Fran contribuía muchísimo a las risas). ¡Qué tiempos!
Rocío fue una gran opositora y luego, una gran profesora. Obtuvo la plaza a la primera en la última convocatoria en la que hubo comentario de texto filológico-literario y comentario lingüístico y desde entonces da clase de Lengua, por lo que conoce perfectamente las necesidades de un opositor y un docente, algo que se refleja en la colección.
¿Quién es Rocío Calvo?
Es una cuestión complicada porque hay que acotar el ámbito de la pregunta para no escribir mi biografía en una entrevista. Si miro a mi parte profesional, sigo definiéndome principalmente como profesora de Lengua castellana y Literatura. Aunque ahora me dedico en exclusiva a la edición de libros en Editorial Alegoría, mi entraña profesional está siempre en la docencia. Mi padre me dio clase de Lengua y Literatura, mis abuelos eran maestros… Enseñar es parte de mí en la profesión y en la vida.
Y el hecho de haber dejado la enseñanza temporalmente no desmiente lo anterior, pues el principal objetivo de nuestra editorial es explicar contenidos a los alumnos. Esa es, creo, la vocación que me ha impulsado a empezar tantos proyectos educativos.
¿Qué recuerdos tienes de la preparación de las oposiciones?
Yo preparé las oposiciones con Eduardo López Prieto allá por el 2003-2004. Hace muchos años. Formamos un grupo en Sevilla de casi diez personas y lo recuerdo como tardes absolutamente gloriosas.
Estudiábamos muchísimo entre semana siguiendo el ritmo que nos pedía Eduardo y luego había un día presencial para poner en orden todo, darnos más material y hacernos exámenes escritos. Aprendíamos mucho y, sobre todo, nos reíamos hasta llorar. Entonces, la tarde con Eduardo era lo mejor de la semana. Supo combinar la exigencia con un trato entrañable y divertido que nos motivó mucho. De aquel grupo, al final quedamos cuatro. De los cuatro, obtuvimos tres la plaza. La otra persona también obtuvo la plaza en la siguiente convocatoria.
Lo que más me gustó de él como preparador de Lengua es que estaba a la altura de la exigencia y de la inteligencia. Sus directrices eran claras, sensatas, útiles, prácticas. Y cuando se tiene tan poco tiempo para estudiar tanto, el carácter pragmático se agradece mucho.
En definitiva, Eduardo fue un preparador excelente y lo pasamos muy bien.
¿Qué es Alegoría?
Editorial Alegoría es una empresa de dos socios, un profesor de Filosofía y una profesora de Lengua que, poco a poco, ha ido haciéndose más compleja y también más profesional. El motor inicial fue sacar al mercado manuales para su uso en institutos. ¿Y por qué? Porque el mercado editorial no ofrecía libros exigentes, interesantes y didácticos para dar clases.
¿Cómo se te ocurrió crear esta colección?
Como el resto de manuales, la colección Efecto Pigmalión surgió de la clara conciencia de que había que explicar mejor la literatura a los alumnos. La constatación de que no había ningún material para hacer entender la poesía clásica a los alumnos me llevó a pensar en algo: ¿cómo hago yo en el aula para explicar un poema de Góngora? Lo leo en voz alta, lo explico verso a verso, comento las figuras retóricas y su significado, los tópicos literarios, el tema, hago un resumen del contenido y les hago ver cómo ese poema se puede relacionar con otros de la historia de la literatura.
Así es como ellos pueden entender y, entendiendo, disfrutar del poema.
Pues bien: esta colección lleva al papel lo que el profesor creo que debe hacer con sus alumnos. Lo que yo siempre hice en el aula.
Ese fue el origen. Posteriormente, el uso de la colección se ha ampliado a estudiantes de Filología y a opositores. También a lectores libres. Porque, más allá del hecho de tener que explicar literatura a los alumnos, estos libros te facilitan la comprensión de textos que son realmente difíciles: textos medievales, barrocos, surrealistas… Es sencillo comprender los textos leyendo nuestras explicaciones. Ahorran tiempo al lector, al opositor, y le permiten adentrarse mucho más en la tradición literaria española.
La idea, además, es continuar sacando volúmenes: renacentista, romántica, posguerra, etc.
¿En qué consiste la colección?
Ahora mismo tenemos cuatro títulos. Los textos que comentamos son originales, no adaptados al castellano actual. Como mucho, se ha adaptado la ortografía, pero nunca la sintaxis o el vocabulario. Y lo importante de este proyecto es que cualquier lector puede entender perfectamente los poemas comentados gracias a las minuciosas explicaciones verso a verso. Aquí puedes ver una muestra de toda la colección.
Son antologías de poemas que atienden a distintas épocas históricas, dentro de las cuales se seleccionan los autores más representativos, o las obras más representativas.
- Poesía Medieval comentada. Narrativa y Lírica.
- Poesía Barroca comentada. Góngora, Quevedo y Lope de Vega.
- Poesía Modernista y de 98 comentada. Darío, Machado, Juan Ramón Jiménez.
- Poesía del 27 y del 36 comentada. Lorca, Cernuda y Miguel Hernández.
Hace un par de años introdujimos una novedad muy interesante: una antología temática que, repasando los principales temas de la literatura (amor, desamor, muerte, etc.), comenta poemas de distintas épocas y con enfoques distintos de esos mismos temas. Está teniendo también muy buena acogida: El amor, la muerte, el tiempo y otros misterios. Antología temática comentada de la literatura en castellano.
En definitiva, esta colección nació de la necesidad de que existiera algo así en el mercado y ha tenido una magnífica acogida. Es lectura obligatoria en muchos institutos y también la usan muchos profesores para preparar sus oposiciones.









