¡Ponte a prueba! 7/2021

Ya hemos cruzado la mitad de octubre y como cada viernes, haga frío o calor, nosotros planteamos un nuevo reto a tu competencia literaria con nuestro “¡Ponte a prueba!”, el acertijo que sirve para enfrentarse a un texto de la misma manera en que deberemos hacerlo el día D en la prueba del comentario de las oposiciones de Lengua Castellana y Literatura.

Como siempre, se trata de reconocer la obra y el autor de la misma y, si es posible, ubicar el fragmento dentro de la misma. Si ello no es posible, debemos buscar los rasgos que nos ofrece el texto para establecer su género, época y movimiento literario. Con estos elementos podremos armar un comentario sólido, que nos permita pasar el corte de la prueba.

Como siempre, podemos participar poniendo nuestros comentarios en la página de Facebook de opolengua.com hasta el domingo por la noche. La lista de acertantes y la solución se publicará el lunes.

Y nada más por hoy. Nuestro recuerdo a las víctimas de la pandemia y a sus familiares.

Saludos y ánimo.

CRISPÍN. Pues ved que mi amo puede ser hoy rico, poderoso, si el señor Polichinela consiente en casarle con su hija. Pensad que la joven es hija única del señor Polichinela; pensad en que mi señor ha de ser dueño de todo; pensad…
DOCTOR. Puede, puede estudiarse.
PANTALÓN. ¿Qué os dijo?
HOSTELERO. ¿Qué resolvéis?
DOCTOR. Dejadme reflexionar. El mozo no es lerdo y se ve que no ignora los procedimientos legales. Porque si consideramos que la ofensa que recibisteis fue puramente pecuniaria y que todo delito que puede ser reparado en la misma forma lleva en la reparación el más justo castigo; si consideramos que así en la ley bárbara y primitiva del Talión se dijo: diente por diente, mas no diente por ojo ni ojo por diente… Bien puede decirse, en este caso, escudo por escudo. Porque, al fin, él no os quitó la vida para que podáis exigir la suya en pago. No os ofendió en vuestra persona, honor ni buena fama, para que podáis exigir otro tanto. La equidad es la suprema justicia. Equitas justitia magna est. Y desde las Pandectas hasta Triboniano, con Emiliano, Triberiano…
PANTALÓN. No digáis más. Si él nos pagara…
HOSTELERO. como él nos pagara…
POLICHINELA. ¡Qué disparates son estos y cómo ha de pagar ni qué tratar ahora!
CRISPÍN. Se trata de que todos estáis interesados en salvar a mi señor, en salvarnos por interés de todos. Vosotros, por no perder vuestro dinero; el señor doctor, por no perder toda esa suma de admirable doctrina que fuisteis depositando en esa balumba de sabiduría; el señor capitán, porque todos le vieron amigo de mi amo, y a su valor importa que no se murmure de su amistad con un aventurero; vos, señor Arlequín, porque vuestros ditirambos de poeta perderían todo su mérito al saber que tan mal los empleasteis; vos señor Polichinela…, antiguo amigo mío, porque vuestra hija es ya ante el cielo y ante los hombres la esposa del señor Leandro.
POLICHINELA. ¡Mientes, mientes! ¡Insolente, desvergonzado!
CRISPÍN. Pues procédase al inventario de cuánto hay en la casa. Escribid, escribid y sean en todos estos señores testigos y empiécese por este aposento. (Descorre el tapiz de la puerta del foro y aparecen formando grupo SILVIA, LEANDRO, DOÑA SIRENA, COLOMBINA y la SEÑORA DE POLICHINELA.)