Bitácora de las oposiciones 2/2021: ¿Se puede perder la plaza una vez que el tribunal nos la concedió?

Nos cuenta una opositora una situación terrible que está viviendo en Canarias.

Generalmente cuando nuestro nombre sale entre los que han obtenido plaza en nuestro tribunal, la alegría es indescriptible. ¡Por fin hemos conseguido nuestra meta! ¡Se acabaron la presión del estudio, los sacrificios para nosotros y nuestros seres queridos, la ansiedad por la posibilidad de que no nos salga el tema o no guste nuestra programación! ¡A disfrutar de lo logrado!

Y generalmente es así… pero hay ocasiones en que no todo es tan fácil, porque esas listas pueden ser recurridas y tras esos recursos reordenarse la lista con lo que algunas personas que habían obtenido plaza la pierden y otras personas que no la habían conseguido, la ganan.

Hasta hoy, y en casi treinta años, solo conocía un caso de una persona a la que le pasó esto. Por norma general, se han baremado de forma adecuada los méritos y todo queda como estaba. Pero no es esto lo que ha ocurrido con las oposiciones de Primaria en Canarias de 2019 que todavía no se han resuelto,

En julio de 2019 se publicaron las listas de aspirantes que habían obtenido plaza y algunas personas presentaron recursos. Estos recursos se resolvieron (tras reconocer 353 errores en la baremación)… ¡esta semana pasada! Es decir, ha pasado más de un curso entero hasta que se ha resuelto provisionalmente, pues se abrió ayer un plazo de diez días para que se presenten recursos a la nueva lista de aprobados.

Mientras tanto ha habido personas que han iniciado dos cursos lectivos y que ahora, algunas con créditos hipotecarios ya concedidos y viviendas compradas, se encuentran con que pueden salir de la lista. ¿Qué ocurrirá ahora con ellos? Volverán a la lista de interinos o al paro. Y mientras tanto, personas que habían superado la oposición, han estado en el paro perdiendo dinero, puntos de antigüedad y salud. Es decir, que se ha producido una situación terrible que está, todavía, llenando de angustia a muchas personas.

¿Cómo es posible que esto suceda en nuestros días? No nos lo explicamos, sinceramente. No nos cabe en la cabeza que tengan que pasar dieciséis meses para baremar a los opositores sabiendo las terribles consecuencias que esto acarrea. Una tarea administrativa que pueden realizar dos parejas de funcionarios en dos días (o dos semanas) se alarga ¡dieciséis meses!

Pero de aquí también tenemos que extraer una lección: hasta que no veas tu nombre puesto en letras de molde y publicado en el BOE, aún no ha terminado todo. Y otra lección más: cuando echamos la instancia, hemos de ser muy cuidadosos al incluir todos nuestros méritos sin errores. Porque la plaza, a veces, está en las milésimas.

Saludos y ánimo.