Hace dos semanas iniciamos una serie sobre la relación entre los avances en psiquiatría y las oposiciones a partir de la lectura de las obras de la conocida doctora Marian Rojas Estapé (1983) y más en concreto de su última publicación, Recupera tu mente, reconquista tu vida (2024). En la primera entrada nos centramos en la importancia de la persistencia y de la atención en la preparación de las oposiciones y en la segunda profundizamos en la carga y descarga de nuestra batería mental. Hoy vamos con la tercera entrega.
La dopamina y las oposiciones
Marian Rojas señala en su obra:
“La dopamina es una hormona muy importante en la conducta humana, diría que incluso para nuestra supervivencia como especie. Es el neurotransmisor que se encarga del placer, pero a niveles inadecuados provoca infidelidad, infelicidad y sensación de vacío. También está presente en la ilusión; y en la motivación, nos ayuda, arrancar y alcanzar las metas marcadas. Influye poderosamente en el estado de ánimo y está muy relacionada con el sistema de recompensa y la formación de los hábitos.”
La plaza no es el objetivo final cuando preparamos oposiciones
Esto tiene gran relación con las oposiciones. No es posible alcanzar la plaza sin motivación. Cuando nos planteamos preparar oposiciones, podemos creer que nuestro objetivo es la plaza y esto es relativamente cierto y relativamente falso. Es verdad que queremos obtener la plaza, pero no debemos olvidar nunca cuál es nuestra motivación última. Y esta es cambiar de vida, mejorar nuestra existencia. La obtención de la plaza nos da dinero, estabilidad y seguridad. Y además, de forma vitalicia. Esto es lo que está detrás de la plaza.
No olvidar nunca qué hay detrás de la plaza porque es lo que nos mueve realmente
Y por ello, cuando nos ponemos a estudiar, cuando vamos a arrancar, cuando tenemos que sacrificarnos día sí y día también renunciando a tantas cosas por preparar oposiciones, debemos tener claro qué es lo que queremos, qué hay detrás de la puerta de la plaza. Para algunas personas será un destino y una vivienda en propiedad en un destino de su agrado, para otras puede ser la ansiada maternidad, para otras, simplemente, la seguridad que concede un salario de por vida y todas las ventajas de ser funcionario, para otras la posibilidad de tener tiempo y poderse dedicar sin presiones a la creación artística. Es importante que todos tengamos bien claro qué deseamos que ocurra detrás de la plaza para echar mano de esas imágenes cuando las fuerzas flaqueen.
La dopamina se libera simplemente con imaginar o anticipar el objetivo
Prosigue Marian Rojas
“Quiero recalcar una cosa: la dopamina se libera, no solo a través del objeto o estímulo placentero, sino simplemente con imaginarlo, anticiparlo o mirarlo. Esto es clave para entender cómo funciona la mente. He insistido en muchas ocasiones en la idea de que mente y cuerpo no distinguen lo real de lo imaginario. Así funciona. También lo concerniente a la dopamina. Fantasear con una cena familiar, con la relación sexual de esta noche, con la compra de unos zapatos, con el concierto que tengo en unos días, con el partido de fútbol, que voy a disfrutar con amigos… Todo ello provoca la liberación de dopamina. Antes de que eso que deseamos y esperamos ocurra, la dopamina se encarga no solo del placer, también del deseo de experimentarlo. Es un motivante que nos impulsa actuar para conseguir los objetivos planteados.
Fantasear con nuestra vida después de obtener la plaza es clave
Si relacionamos lo dicho anteriormente; esto es, lo que realmente nos espera después de obtener la plaza, la conclusión es clara: hemos de aprender a fantasear sobre ese día después. Debemos imaginar qué casa, qué familia, qué vida queremos y dedicar tiempo a esta fantasía (sin exagerar, por supuesto) va a ser un importante estímulo cada vez que nos pongamos a estudiar. Por ejemplo, podemos entrar a los portales inmobiliarios, ver en las agencias de viajes cuánto cuesta y cómo se puede organizar ese gran viaje que será nuestro premio o incluso diseñar nuestra boda. Iluminar nuestro cerebro con nuestros sueños y esperanzas es una manera natural, gratificante y efectiva de preparar las oposiciones.
Las recompensas pequeñas son también muy importantes en la preparación de las oposiciones
Marian Rojas prosigue señalando la importancia de la dopamina.
“Por otro lado, la dopamina tiene un papel fundamental en el sistema de recompensa. Esto es esencial para comprender que está sucediendo en tu estado de ánimo y en tu sistema de gratificación.
Qué estímulos generan la dopamina?
El placer y las recompensas naturales (comida, vida social, relaciones sexuales).
El deporte.
La novedad
La sorpresa
Alcanzar los objetivos
En este listado observamos varios elementos que podemos y debemos aplicar a nuestra preparación.
La importancia del día de descanso
Una idea en la que yo insisto en todos los vídeos de tareas y en la elaboración de los planes de trabajo semanales de los opositores es en el día de descanso. Es preciso dejar un día a la semana para descansar. Yo recomiendo, además, que ese día de descanso sea precedido por el día de repasos. Es decir, si descansamos el domingo, el sábado sería el día de repasos.
Qué hice yo durante mis propias oposiciones de Lengua
Así fue cómo yo lo hice durante los seis largos años que dediqué a preparar las oposiciones de Lengua. El sábado repasaba y el domingo descansaba. Como quiera que al principio de cada curso llevaba en el repaso muy pocos temas y que con mi método de repaso era capaz de repasar un tema entre diez y quince minutos, podía reparar seis temas en una hora u hora y media, con lo que, en la práctica, los primeros meses de preparación descansaba más de día y medio. Cuando ya iba llevando decenas de temas ocupaba el sábado entero e incluso tenía que llevarme temas para repasar los días de diario, pues a diez minutos el tema (y yo iba con el temario entero, que eran 86), eran 860 minutos, lo que equivalía a casi quince horas.
Premiarnos con recompensas naturales cada día
Nos podemos premiar a diario con recompensas naturales. Preparar oposiciones es duro y premiarnos, por ejemplo, con la comida está al alcance de todo el mundo. Podemos esmerarnos en esto. En mi caso, la comida es uno de los momentos más relajantes del día. Yo tengo, por la presión y la responsabilidad que supone conducir Opolengua, una vida bastante tensa. Tardo mucho tiempo en comer y es precisamente porque para mí es un momento de placer y relajación. Jamás como platos preparados y todo me lo cocino yo mismo. Es una recompensa diaria que me relaja y alegra la vida.
Premiarnos con la vida social
Algunas personas son más sociables que otras. Si es tu caso, ya sabemos que no podemos quedar con los amigos todos los días, pero sí planificar el tiempo en que vamos a verlos durante nuestro día de descanso. En mi caso, yo veía a mis amigos los sábados por la noche, sabiendo que al día siguiente (al ser mi día de descanso) podría levantarme tarde y tener un día relajado disfrutando de la vida.
Hacer deporte a diario
No vamos a abundar en este tema, porque ya lo hicimos en la entrada de la semana pasada y en otras anteriores, como esta de 2017 con muchos consejos sobre el deporte o esta otra sobre el karate mucho más reciente. Y es que siempre he considerado que el deporte es un aspecto básico en la vida y en las oposiciones. Debemos hacer deporte salvo que tengamos una razón poderosa que lo impida. Nuestra especie está diseñada para ello.
La novedad y la sorpresa como recompensa: la aportación de un cómplice
Esta es una idea de Marian Rojas que yo no experimenté durante la preparación de las oposiciones, pero que creo que se puede hacer con facilidad siempre que tengamos a una persona cómplice que nos ayude en esta tarea. ¿A quién no le gusta que le den sorpresas? ¿Qué nos parecería que algunos, o todos, los días de descanso nos sorprendiera la vida? ¿Acaso no nos gusta que nos sorprendan nuestras parejas, amigos o familiares? ¡Claro que sí! Por ello, puede resultar muy interesante tener un cómplice que conozca bien lo que sufrimos y lo que nos sacrificamos por la plaza, que esté al corriente de nuestros avances y de nuestras caídas y se brinde a ayudarnos. Lo ideal, por supuesto, es que sea nuestra pareja, pues el grado de compromiso que esto exige es muy alto. Pero si podemos conseguirlo, ¿por qué no?
La decisiva importancia del plan de estudio en las oposiciones
La última de las ideas que plantea Marian Rojas es crucial: “alcanzar los objetivos”. Y en este sentido, yo diría que es el estímulo más importante en la preparación de las oposiciones. Todo el mundo inicia su preparación con enormes ilusiones, con la creencia de que irá ganando temas, dominando los comentarios y haciendo una magnífica programación. Y en un principio se va sin planes, pero es imprescindible hacer un plan (en Opolengua lo hacemos entre las primeras tareas) y luego seguirlo. Y aquí es precisamente donde falla mucha gente, pues no son capaces de alterarlo cuando no es capaz de cumplirlo. Y en vez de modificarlo, comienzan la espiral de la frustración. Y esa espiral les conduce al naufragio. Esta es la verdadera razón de que las personas abandonen las oposiciones. No modificar el plan.
Modificar el plan de trabajo para cumplirlo es decisivo para obtener la plaza
Y, por el contrario, quienes modifican su plan de estudio, obtienen una gratificación fundamental, la más importante, porque se dan cuenta de cómo su esfuerzo constante y optimista les acerca poco a poco (porque no puede ser de otra manera) a la plaza. Es este, por tanto, el mayor liberador de dopamina en la preparación de oposiciones.
La dopamina forma los hábitos también en las oposiciones
Concluye Marian Rojas
“La dopamina es un neurotransmisor que estimula el circuito de recompensa, que es imprescindible para la supervivencia. Gracias a este sistema se forman los hábitos. El cerebro no entiende ni distingue entre buenos o malos. Sí entiende de conducta repetidas que generan esa rutina. Pueden ser mejores o peores, que perjudiquen la salud o que potencian el organismo. Entender esto va a ser clave.”
Realizar de forma continuada estas actividades, genera estos hábitos que nos van a conducir a la plaza. Como dice el adagio: “la repetición de un acto hace un hábito, un hábito hace un carácter y un carácter hace un destino”.
Y nada más por hoy. La semana que viene trataremos el último tema relacionado con la psiquiatría y las oposiciones. Saludos y ánimo.









