Lunes, 1 de junio. Quedan cincuenta y cinco semanas para las oposiciones de 2027 y tan solo tres para el 22 de junio de 2026, día crucial de los exámenes de la primera parte de las oposiciones de este año. Para nosotros comienza una intensa semana y, como siempre, lo hace con la publicación de la solución y la lista de acertantes del ¡Ponte a prueba!, el reto que desde 2015 acompaña a las personas que con denuedo y sin pausa preparan la prueba del comentario de texto de las oposiciones de Lengua Castellana y Literatura.
El viernes indicamos que este autor no había aparecido nunca en las oposiciones. Esto puede deberse a que en las oposiciones antiguas los textos elegidos para el comentario filológico literario se extraían entre la Edad Media (muy habitualmente el siglo XV) y el Siglo de Oro, pues el siglo XVIII daba menos juego para el comentario filológico, mientras que en el lingüístico se empleaba un texto del siglo XX. Por otro lado, debido a su menor entidad literaria, el siglo XVIII resulta menos atractivo en sí mismo que los demás.
Como siempre, en nuestra página de Facebook de opolengua.com nuestras seguidoras han dado con la clave. Y así nuestras dos amigas Cris Alrío y Eva López Santuy han hecho pleno al indicar acertadamente la época y el género y han apostado por dos autores que bien podrían ser los que escribieron esta fábula. Así que, ¡enhorabuena a todas ellas y ojalá que el día D tengan el mismo acierto!
Podemos añadir que la obra elegida es una muestra del Neoclasicismo y ello se nota en su claridad y su afán didáctico, por ejemplo. La he elegido porque en ella se critica un vicio, el del papanatismo lingüístico, que está hoy muy extendido, solo que no se refiere al francés, sino al inglés. Resulta curioso cómo hay tantas programaciones de Lengua que pretenden combatir los “bulos” (como si eso preocupara a nuestros alumnos, cuando a quien ocupa y preocupa es a nuestros dirigentes políticos) cuando el mayor cáncer del idioma son precisamente los anglicismos y los calcos del inglés que son esos políticos y sus amigos periodistas quienes se encargan de difundir. Voces como “empoderar”, “poner en valor”, “América Latina” o directamente “lawfare”, “Latam”, “upgrade”, “low cost” y tantas otras que muestran el mismo papanatismo del que se quejaba Iriarte en su fábula; el de esos ignorantes que por la vanidad de hacerse pasar por alguien a la última moda nos traen, como un último grito, anglicismos que en nuestro idioma tienen palabras para expresarlos y además desde hace siglos. Mi consejo es que se preocupen menos de los bulos y más de trabajar, ser honestos y aprender español.
Y es que efectivamente el texto elegido era la fábula “Los dos loros y la cotorra” de Tomás de Iriarte (1750-1791) noble canario de origen vasco que pertenecía a una familia muy culta. La fábula estaba incluida en sus Fábulas literarias (1782), aunque la edición que nosotros hemos empleado es de 1792 y por ello, como bien decía Cris Alrío, aparecía la grafía “x”. También podemos apreciar que el uso de las tildes no es el actual.
De Santo-Domingo traxo
Dos Loros una Señora.
La isla en parte es Francesa,
Y en otra parte Española.
Así, cada animalito
Hablaba distinto idioma.
Pusiéronlos al balcon,
Y aquello era Babilonia.
De Frances y Castellano
Hicieron tal pepitoria,
Que al cabo ya no sabían
Hablar ni una lengua ni ótra.
El Frances, del Español
Tomó voces, aunque pócas;
El Español al Frances,
Casi se las toma tódas.
Manda el Ama separarlos,
Y el Frances luego reforma
Las palabras que aprendió
De lengua que no es de moda.
El Español, al contrario,
No olvida la gerigonza,
Y aun discurre que con ella
Ilustra su lengua propia.
Llegó à pedir en Frances
Los garbanzos de la olla;
Y desde el balcón de enfrente
Una erudita Cotorra
La carcajada soltó,
Haciendo del Loro mofa.
El respondió solamente,
Como por tacha afrentosa:
Vos no sois que una *PURISTA.
Y ella dijo: A mucha honra.
¡Vaya, que los Loros son
Lo mismo que las personas!
Y nada más por hoy. Feliz semana de estudio.







