Oposiciones 2016: Excelente resultado de los opositores de Opolengua

Resultados provisionales: 43% de aprobados.

Durante estos días se van conociendo las notas de las oposiciones desarrolladas en diferentes autonomías. Más en concreto, conocemos ya los resultados de Madrid y Andalucía. Y hay que señalar que los datos provisionales (todavía falta hablar con algunas personas) son los siguientes: el 43% de las personas que utilizaron nuestro método de estudio han aprobado. Eso está muy por encima de la media de aprobados de los tribunales, que en Andalucía tiene como media más o menos el 15% y en Madrid todavía menos. Todavía no podemos dar la relación completa de estas personas pues el proceso no ha concluido, pero en cuanto finalice, lo haremos siempre y cuando estas personas den su consentimiento para ello.

Hay que señalar también que el grado de aceptación del temario es enorme pues en muchos casos las notas de estas personas han superado el 8 y el 9. Tampoco nos  podemos quejar en lo referente a los comentarios prácticos pues muchos han obtenido una nota alta por lo que ahora mismo hay unos cuantos opositores de Opolengua que son el número uno de su tribunal tanto en Madrid como en Andalucía.

¿Alcanzarán la plaza? Eso no depende tanto de ellas pues, aunque creo que nuestra preparación didáctica es muy buena y estoy seguro de que harán una gran nota en las encerronas (como ha sido siempre), para obtener la plaza es necesario también contar con los puntos de méritos y muchos de nuestros opositores son personas que se presentan por primera vez al proceso de oposiciones.

Ánimo a los suspensos. No es un año perdido.

En todo caso no quiero dejar pasar este correo sin acordarme de los que no han conseguido aprobar, pues además son más numerosos siempre que los aprobados. Y son los que más lo necesitan. Lo primero, ver la realidad. Que haya muchos suspensos es normal. No puede ser de otra manera: esto es una oposición y eso supone obligatoriamente una criba. Nos da rabia que el reparto de bolas no nos favoreciera. Llevo mil años diciendo que el sistema debe cambiarse hacia otro que no sea aleatorio y en el que la fortuna no tenga tanta importancia: un sistema objetivo que acompañe otro tipo de pruebas. Aunque no sea consuelo, sabemos que esto no es un proceso justo. Como tampoco la actuación de algunos tribunales. La injusticia del proceso en años atrás determina que haya personas en los tribunales que no han realizado un ejercicio práctico en su vida y ahora sin embargo enjuicien los nuestros. Todo eso ha podido influir. Es verdad. Pero han sido muchas horas de esfuerzo y ahora nos parece que hemos perdido el tiempo. Pero no es verdad. Si hemos hecho las cosas bien, todo lo trabajado perdurará. De la misma forma que un árbol no pierde sus ramas cada año al perder sus frutos, de la misma forma que un atleta no pierde su forma física por quedar segundo o tercero en una carrera, así nuestro esfuerzo ha de perdurar. Con un buen sistema de repasos (como el que garantiza nuestro método) lo sembrado este año, volverá a germinar con más fuerza en los años que vengan. Nunca se ha dicho que obtener la plaza es fácil. La oposición es un camino duro y es común que haya que levantarse de la derrota varias veces hasta obtener el premio. Así ha sido siempre. Por otro lado, nadie nos quitará jamás el fortalecimiento personal, el crecimiento espiritual que el esfuerzo intelectual nos ha posibilitado. ¿Somos más fuertes que hace un año? Estoy seguro de que sí y es en esa fortaleza en la que hay que cimentar nuestro futuro. Toca ahora descansar y cuando pase la tempestad ver nuestra tierra y comprobar como muchos de sus árboles siguen en pie, esperando la llegada de una nueva primavera.

Fuerza y humildad a los opositores que aprobaron.

A los que sí han pasado, sobre todo, fortaleza de espíritu y no dormirse en los laureles. Ahora recibimos los parabienes de quienes nos rodean y hay que disfrutarlo. Hemos obtenido el triunfo haciendo bien unas difíciles pruebas prácticas que han cerrado el paso a casi el 90% de los opositores. Y eso es para estar muy orgullosos. Mi más sincera enhorabuena porque sé lo que eso vale. Pero hay que ser conscientes también de una cosa: muchos compañeros no han pasado porque tuvieron menos suerte que nosotros en el reparto de bolas. No somos dioses y esto no ha acabado. Hay que apoyarse en nuestra moral para dar el empujón definitivo. Hay que rematar la faena con una buena encerrona que demuestre nuestra idoneidad para la plaza. Vamos a pelear hasta el final.

Y para todos, aquí seguiremos dando cobijo a las dudas, abrigo a las necesidades y ánimos en todo momento.