¡Ponte a prueba! 19/2017 (Solución) Oposiciones de Lengua

Esta semana hemos tenido solo dos acertantes del pleno: Mariela Quero Reina y Emilio Gil. Y eso que el texto no era nada fácil. Efectivamente, se trataba de un fragmento del Libro de Buen Amor, de Juan Ruiz, arcipreste de Hita. ¡Enhorabuena! Esto quiere decir que ambas personas partirían con una cierta ventaja si ese texto les cayera en las oposiciones, como de hecho ocurrió, creo recordar en 2004.

Como sabemos, el Libro de Buen Amor es una obra básica en el currículo, que aparece citada explícitamente en el tema 43, lo que obliga a los opositores a dominar su contenido. Sin embargo, las canciones que dedica a la Virgen no son precisamente lo más celebrado de su obra por lo que acertar el texto no era precisamente fácil. Tengamos además en cuenta que esta composición no está en cuaderna vía, por lo que su identificación como parte de la obra de Juan Ruiz era más difícil. Además podríamos señalar también que el texto es una glosa del Ave María, como podemos ver si releemos más detenidamente el texto.

Ave Maria, gloriosa,

Virgen Santa preçiosa,

¡como eres piadosa,

toda via!

 

Graçia plena, sin manzilla,

abogada,

por la tu merçed, Señora,

faz aquesta maravilla

señalada:

por la tu bondad agora

guardame toda ora

de muerte vergoñosa,

porque loe a ti, fermosa,

noche e dia.

 

Dominus tecum, estrella

resplandeçiente,

melezina de coidados,

catadura muy bella,

reluziente,

sin manzilla de pecados,

por tus gozos preciados

te pido, virtuosa,

que me guardes, linpia rosa,

de follia.

 

Benedicta tu, onrada

sin egüeza,

siendo virgen conçebiste,

de los angeles loada

en alteza:

por el fijo que pariste,

por la gracia que oviste,

¡o bendicha flor e rosa!,

tu me guarda, piadosa,

e me guia.

In mulieribus escogida,

Santa Madre,

de cristianos amparança,

de los santos bien servida;

e tu Padre

es tu fijo sin dubdança:

¡O Virgen, mi fiança!

de gente maliçiosa,

cruel, mala, soberviosa,

me desvia.

 

Benedictus fructus, folgura

e salvaçion

del linaje umanal,

que tiraste la tristura

e perdiçion,

que por nuestro esquivo mal

el diablo, suzio tal,

con su obra engañosa,

en carcel peligrosa

ya ponia.

 

Ventris tui, santa flor

non tañida:

por la tu grand santidad,

tu me guarda de error,

que mi vida

siempre siga en bondad,

que meresca egualdad

con los santos, muy graçiosa,

en dulçor maravillosa,

¡o Maria!

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