La base de las oposiciones es dominar el temario, siempre.

Hoy tratamos un tema que es común que aparezca por estas fechas. Estamos en noviembre y ya hay muchas personas que se sienten desbordadas por la enorme carga de trabajo que suponen las oposiciones. Hay que avanzar en la conquista del temario, en el dominio de los comentarios y en la construcción de la programación. Y los días tan solo tienen veinticuatro horas… Querríamos poder con todo y nos sacrificamos horas de sueño y de ocio, pero no podemos. ¿Cómo hacer todo cuando no hay tiempo?

Asumir nuestras limitaciones como opositores es fundamental

Esta es una idea básica. No tenemos tiempo para todo. Sobre todo para quienes comienzan con las oposiciones, para los que, como es natural, todo es un nuevo mundo, esto puede resultar frustrante. Es verdad. Pero hay que asumirlo, porque la alternativa a no asumirlo es el abandono. Es decir, o nos convencemos de que no tenemos tiempo para todo o nos vamos a quemar. Hay que asumir que el tiempo es un factor determinante en la vida. A nadie le gusta envejecer, pero la alternativa es la muerte. A nadie le gusta asumir que no puede hacer todo lo que desearía, pero la alternativa es la muerte como opositor, porque si insistimos, nos quemaremos y la ansiedad será ya absoluta.

Asumir esto es un proceso de reflexión interna y de convencimiento. ¿Es que acaso es una alternativa a auto-limitar nuestros esfuerzos, dormir cada vez menos horas y tener siempre la sensación de que absolutamente todo nos está pasando por encima? Eso no es sano. Hay que esforzarse al máximo, claro que sí; pero sabiendo que el control de la situación está siempre en nosotros, que no hay angustia ni ansiedad en nuestras acciones. Hay un indicador de si esto está ocurriendo: no podemos dormir bien. Por tanto, por favor, reflexionemos:  no podemos hacer todo.

 

Establecer prioridades es el siguiente paso en las oposiciones

 

Una vez asumida esta cuestión, el siguiente paso consiste en plantearse qué es lo más importante, que tiene importancia media y qué tiene menor importancia.

Entre las cosas muy importantes están:

  • Dominar el temario hasta llegar a los 24 temas fundamentales.
  • Dominar la técnica del comentario de texto.
  • Tener preparada la programación.
  • Dominar las lecturas mencionadas directamente en el temario o de frecuencia máxima en los ejercicios de comentario.

Entre las cosas de importancia media

  • Avanzar en la conquista de más temas.
  • Realizar las unidades didácticas.
  • Progresar en la resolución de comentarios.
  • Dominar las lecturas no citadas directamente en los temas, pero de autores importantes del temario.

Y entre las cosas que redondean una preparación perfecta estaría:

  • Dominio completo del temario incluyendo los temas que no tienen relación con los comentarios.
  • Dominio completo de los comentarios en todas sus facetas.
  • Realizar planes de lecturas específicas en relación con los temas del temario.

El dominio del temario es la base de todo

En todo caso, lo fundamental es siempre el dominio del temario pues esta es la base sobre la que se asienta todo lo demás. Es imposible hacer un comentario de un poema de Garcilaso sin dominar el tema 47. Es imposible realizar un comentario de El Jarama sin dominar el tema 66. Es más, una vez alcanzada la técnica del comentario y encauzada la programación y las lecturas, lo que debemos hacer es, sobre todo, dominar el mayor número de temas posibles para poder comentar la mayor cantidad de obras posibles. Así pues, mi consejo es, si no tenemos tiempo para todo, la base es el temario. No olvidemos que, al final, de lo que se trata es de enseñar contenidos de lengua y literatura española a los alumnos. Y esos contenidos están en el temario. Es imposible ser un buen profesor de Lengua y literatura sin dominar el temario.

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