¡Ponte a prueba! 32/2019 (Solución) Oposiciones de Lengua castellana y literatura

Como cada lunes, publicamos la solución de nuestro acertijo “¡Ponte a prueba!”, con la finalidad de que sirva como apoyo y reto a las personas que opositan a nuestra asignatura de Lengua castellana y literatura.
En esta ocasión, elegimos un texto que ya se empleó en las oposiciones de Galicia en 2006 en la prueba de comentario filológico-literario. Este es un de los textos que empleamos en nuestros cursos de comentario.

Y ha habido una única acertante, Mercedes Mateos, que ha señalado tanto el autor como la obra. Enhorabuena para ella y ojalá que el día D tenga la misma capacidad, pues tendrá una ventaja cierta sobre sus competidores. Efectivamente se trataba del Laberinto de Fortuna (1444) de Juan de Mena (1411-1456), como se podía apreciar por diferentes rasgos temáticos y formales, como su métrica característica, por el uso de cultismos o el desarrollo alcanzado ya por el español en esta fecha.

Y publicando de nuevo el texto, nos despedimos hasta el miércoles en que realizaremos nuestra habitual entrada de fondo. Saludos y ánimo.

CVI

Tanto andovimos el çerco mirando
que nos fallamos con nuestro Maçías,
e vimos que estaba llorando los días
con que su vida tomó fin amando;
lleguéme más cerca turbado yo, quando
vi ser un tal onbre de nuestra nación,
e vi que dezía tal triste canción,
en elegíaco verso cantando:

CVII

“Amores me dieron corona de amores,
por que mi nombre por más bocas ande:
entonces non era mi mal menos grande,
quando me davan plazer sus dolores;
vençen el seso los dulçes errores,
mas non duran siempre segunt luego plazen;
pues me fizieron del mal que vos fazen,
sabed al amor desamar, amadores.

CVIII

“Fuid un peligro tan apassionado,
sabed ser alegres, dexad de ser tristes,
sabed desservir a quien tanto servistes,
a otros que amores dad vuestro cuidado;
los cuales si diesen por un igual grado
sus pocos plazeres segun su dolor,
non se quexara ningún amador,
nin desesperara ningun desamado.”

CIX

“E bien como quando algún malfechor,
al tienpo que fazen de otro justiçia,
temor de la pena le pone cobdiçia
de allí adelante bevir ya mejor,
mas desque passado por él el temor
vuelve a sus viçios como de primero,
así me bolvieron a do desespero
deseos que quieren que muera amador”.

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