Distintos planes para el verano en el estudio de las oposiciones

Acaba el curso 2018-2019 y esta es la última entrada regular del blog. Es posible que de aquí a septiembre escribamos alguna otra para dar cabida a algunos testimonios de opositores o para informar de algunos acontecimientos de actualidad que puedan ser de interés para las personas que preparan las oposiciones. Pero no es seguro.

Comienzan las vacaciones

Lo que es seguro es que comienzan nuestras “vacaciones” y que estas concluyen el día 31 de agosto. Y he puesto vacaciones entre comillas porque en verdad, no son vacaciones como tales pues durante el verano vamos a preparar los cursos del año próximo, tanto los nuevos cursos de comentario como los nuevos materiales de programación y también vamos a contestar, aunque no con la celeridad habitual, a los correos que se nos envíen. Seguirán las contrataciones de cursos y los envíos de temarios, pero a un ritmo más lento. Es decir, vamos a aminorar el ritmo e intercalar entre los días de ocio, algunos momentos dedicados a las oposiciones.

Y llegado este momento, me he planteado hacer una entrada que pueda ayudar a muchas personas a enfocar también su propio verano como opositores. Hacer esto no es nada fácil, pues cada persona es un mundo (y algunas, hasta dos), tiene circunstancias distintas y necesidades personales diferentes. Por eso me ha parecido que era mejor dar ideas de cosas que se pueden hacer para que cada persona dentro de sus posibilidades, necesidades y gustos vacacionales, pueda escoger alguna de estas actividades veraniegas. Lo que es seguro es que 2019-2020 va a ser un curso con amplias convocatorias y en el que se nos va a exigir a tope, por lo que es erróneo vivir de espaldas a esta realidad.

Aprovechar el verano a tope para ganar temas

A algunas personas esto les parecerá puro masoquismo, pero yo mismo me encontré algunos veranos en los que se me torcieron los planes y dispuse de algunas semanas en las que no trabajaba ni pensaba ir a ningún sitio. Quienes son interinos y se encuentran a partir de julio sin tener que dar clase, pueden dedicar esas horas durante algunas semanas a ganar temas que les permitan llevar un colchón para el año entrante. También están las personas que acaban de empezar a preparar las oposiciones y saben que tienen desventaja en relación con quienes ya llevan años. El verano es siempre un buen momento para ganar temas. Lo cierto es que la base de todo es el temario y que sin dominar los temas es imposible abarcar el resto de la oposición. Ya sabemos que luego llegarán las presiones e incluso los imprevistos y que todo lo que sea avanzar, cuando el viento nos impulsa y no hay mala mar, es muy bueno.

Plantearse metas parciales en el estudio de las oposiciones

Una buena idea es plantearse pequeñas metas parciales que sean llevaderas con las vacaciones y no nos supongan una presión de horas muy intensa. Por ejemplo, aprenderse los cambios filológicos más importantes de nuestra guía, mejorar nuestro conocimiento de la retórica o de la sintaxis, leerse los comentarios literarios o lingüísticos, preparar actividades para nuestas unidades didácticas, etc. pueden ser ideas para desarrollar en lapsos de una o dos horas cada día o un par de veces por semana, con lo que al final del verano, casi sin darnos cuenta, notaremos un avance importante y nuestra moral estará a tope, dispuesta a devorar el curso siguiente.

Leer libros relacionados con las oposiciones

Esta es quizá la actividad más placentera y habitual durante el verano: leer. Las personas que nosotros preparamos cuentan con una lista de lecturas básicas que es conveniente dominar. No son tampoco ningún secreto ni nada raro. Se trata de las lecturas básicas del currículo. Si ya dominamos estas, se tratará de ver qué temas llevamos y hacernos una lista de algunas obras por cada tema y según lo repasamos, podemos leer esas obras para comprender ideas, rasgos y conceptos que de otra manera resultan más difusos.

Repasar siempre

Esta es la actividad mínima de un opositor. Repasar. Hacemos un esfuerzo enorme para aprendernos los temas. Hemos dedicado decenas, centenares de horas a ganar temas. ¿Los vamos a poner en riesgo ahora? No. Eso no puede ser. Podemos repasar (siguiendo nuestro método) cada tema en quince o veinte minutos una vez a la semana. Si llevamos veinte temas, por poner un ejemplo, serán entre trescientos y cuatrocientos minutos; es decir, entre cinco y siete horas. Eso quiere decir una hora diaria. Por favor, no los abandonemos. Como dice nuestro método de estudio, son plantas que hemos sembrado y hecho crecer, démosles agua y riego para que no se mueran. No repasar es el error más común, estúpido y grave que cometemos los opositores. No lo cometas, por favor. No comprometas tu esfuerzo de todo el año. Repasa al menos cada quince días, pero repasa.

Descansar

Esta es la gran actividad del verano. Si salimos de un año duro y nos espera otro aún peor, tomemos fuerza, respiremos hondo y dejemos la mente en blanco por algunos días. Eso nos permitirá volver con más fuerzas. A esto nos aprestamos también nosotros.
¡Feliz descanso!

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