Convocatorias de oposiciones 2020: una oportunidad de oro

Con la llegada de diciembre y enero, han aparecido, como siempre, las ofertas de empleo público y en algunas comunidades ya se conoce incluso el desglose de plazas por especialidades. Los datos aparecidos hasta la fecha en lo referente a las plazas de Lengua castellana y literatura son los siguientes.

Andalucía 720
Canarias 135
Cantabria 52
Castilla-La Mancha 96
Castilla y León 112
Valencia 300
Extremadura 42
Murcia 35
Comunidad Vasca 115
Total: 1607

En el resto de las comunidades autónomas, ya ha aparecido la oferta pública de empleo y en todas va a haber convocatoria. Por norma general, el 10% de las plazas ofertadas suele ser de nuestra especialidad. Habrá que estar atentos en los próximos días y semanas para enterarnos de las novedades que se vayan produciendo. Ojo además con las noticias que puedan surgir en las diferentes comunidades pues ya hay alguna, como Cataluña, que ha anunciado un plazo de solicitudes muy cercano. La mejor manera de saber esto es entrar cada semana en algún portal de oposiciones de los muchos que hay para consultar las novedades.

Un gran año de oposiciones

Lo que es evidente a la vista de estos datos es que esta es una de las convocatorias más generosas de la historia de las oposiciones en España. Por ejemplo, en Andalucía se alcanza la cifra de 670 plazas de Lengua, tan solo por debajo de las convocadas en 2008 y 2010. Es la tercera oferta más generosa en la historia de las oposiciones. Las causas de esta gran oferta de plazas son básicamente dos. En primer lugar, el acuerdo suscrito en 2016 con la Unión Europea para bajar las tasas de interinidad al 8% hasta 2022. En segundo lugar, la disposición de las arcas del Estado para afrontar el gasto en Educación que esto supone. Puestas así las cosas, en todas las comunidades, todos los partidos políticos gobernantes se lanzan a convocar plazas con el objetivo de rentabilizar electoralmente en posteriores comicios esta acción. A todos los políticos les gusta convocar plazas porque saben que eso es un éxito que pueden apuntarse a su tanteador y de hecho, ya han salido todos los consejeros (y consejeras) de Educación apuntándose el tanto.

¿Y qué es lo mejor que podemos hacer en esta situación?

Pues cuando se plantea un horizonte de plazas para este año tan esperanzador, lo que debemos hacer es prepararnos. En realidad, siempre hay que prepararse, por supuesto, porque las oposiciones nunca nos las van a regalar; pero es mucho más ilusionante prepararse sabiendo que hay muchas plazas y que el objetivo es posible que hacerlo sin tener opciones de obtener el premio. Entre 1994 y 2000 las convocatorias fueron mucho más reducidas, siendo probablemente las más escasas de la historia. En Madrid se convocaban seis plazas de Lengua, por ejemplo. Así que debemos prepararnos con un horizonte claro: la plaza es posible. Y lo es además, porque en las últimas convocatorias de algunas comunidades (la vasca, por ejemplo) muchas plazas han quedado desierta y en otras todas las personas aprobadas han obtenido plaza. Esta es una gran noticia para opositores sin experiencia laboral porque los datos muestran que el 25% de las plazas son para ellos. Comparándolo con situaciones pasadas, hay una diferencia notable. En 2014, por ejemplo, en Andalucía, de las cincuenta plazas solo una fue para una persona que no era interina. Y entre 1991 y 1998, en Madrid, ni una sola plaza fue para alguien que no fuera interina. Así que ahora, para interinos y libres, se da una posibilidad inmejorable de hacer plaza. Así pues se trata de estudiar por tierra, mar y aire y, sobre todo, no repetir los errores que han hecho que otras personas no aprobaran en convocatorias previas.

¿Y si me acabo de enterar de esta fenomenal oferta de plazas? ¿Oposito ya?

Por supuesto. Y esto por varias razones. La primera, porque aunque ni siquiera nos preparemos, los euros que nos costará presentarnos al examen serán una de las mejores inversiones de nuestra vida porque conoceremos de primera mano lo que son las oposiciones. Yo, la primera vez que me presenté, me enteré de la convocatoria en marzo y fui con un solo tema. Pero la experiencia me resultó utilísima para el año siguiente, pues en 1993 llevé ya casi treinta temas y me cayó uno y comencé a trabajar de interino.
La segunda razón es que en 2022 seguirá habiendo muchas plazas y las oposiciones son un camino muy largo y cuanto antes comencemos a recorrerlo, antes llegaremos a estar bien preparados. Es conveniente en este caso, tener un buen método de repasos que nos garantice que el esfuerzo que vamos a realizar hasta junio será rentable en 2022 si no obtenemos la plaza en 2020.

Obtener la plaza a la primera es posible

Pero no quiero finalizar este artículo sin insistir en una idea: la plaza es posible. Incluso llevando solo un tema. Yo tuve una opositora en 2014 que llevaba solo cuatro temas y sacó la plaza. Nosotros preparamos en 2018 a muchísimas personas que era la primera vez que se presentaban y obtuvieron la plaza. Esa es la realidad. En cuanto sale la bola, si es de las nuestras, ya podemos competir. Hay que tener en cuenta, además, que se hace media a partir de que sacamos un 2,5 con lo que incluso no es necesario aprobar el tema o el comentario. Y en algunas comunidades, como en Madrid, en las que el tema solo supone el 30% de la calificación, por lo que incluso las posibilidades (si llevamos bien los comentarios) son mayores.

Así que, apretemos los dientes, tomemos impulso y démoslo todo porque como decían en el Siglo de Oro, “la ocasión la pintan calva y con un mechón en la frente” y cuando nos viene de frente hay que tomarla por ese mechón de pelo. Mucha fuerza en la travesía.

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