¡Ponte a prueba! 24/2020 Oposiciones de Lengua castellana y literatura

En estos días convulsos, con el cierre de todos los centros de estudio de España a la vuelta del fin de semana, aprovechando la tranquilidad que nos supone socializar a través de los medios digitales, volvemos hoy con nuestro acertijo “¡Ponte a prueba!”, que iniciamos en 2015 con la intención de ayudar a las personas que preparan la prueba de comentario de las oposiciones de Lengua Castellana y Literatura. Se trata de una prueba que puede ayudar también (y con esa intención la hacemos) para distraernos conociendo, quizá, obras, géneros y autores que quizá no habíamos leído. Estos días pueden ser un buen momento para aprovechar y estudiar más, si las circunstancias personales y familiares nos lo permiten y este sencillo acertijo puede ser un aliciente más para ello.

El caso es que hoy traemos un texto muy interesante que yo conocí en la universidad a través de Julio Rodríguez Puértolas, que era un apasionado del mismo. Y aunque no se trata de una obra de las más conocidas de la historia de literatura española (que es una historia rica y deslumbrante, por supuesto) sí merece un capítulo en nuestro acertijo y podría caer, por supuesto, en las oposiciones, sobre todo en la comunidad de la que es originario el autor. Ya sabéis que debemos reconocer obra y autor (incluso, si es posible, situar el fragmento dentro de la misma) y si no, es más que suficiente señalar el género, época y movimiento literario, pues con estos datos, bien razonados, podemos armar un sólido comentario.

Como siempre, las respuestas han de hacerse a través de la página de Facebook de www.opolengua.com hasta el domingo a las 23:59 y la solución con los acertantes se dará el lunes.

Y nada más. Desde esta página nos unimos humildemente a la llamada a la responsabilidad y os instamos a no salir de casa. Nosotros no vamos a enfermar, si lo hacemos, de forma grave; pero hemos de ser conscientes de que la saturación hospitalaria (que sí podemos provocar) puede costar vidas, como ya ha ocurrido en Italia. En nuestras manos está velar por la vida de los demás y estamos seguros de que, nuevamente, la sociedad española va a dar un ejemplo en este sentido. Saludos y ánimo.

Como yo el syn ventura padeçiente por amar, errase porla escura selua de mjs pensamjentos al punto quelos montes Crimjos, consagrados al alto Apolo, que es el sol, atiende su rresplandor vagando por la desierta y solitaria contemplaçion, arribé con grand fortuna alos tres camjnos, que son tres varios pensamjentos que departen las tres arbores consagradas enel jardin dela ventura, que trayendo mjs ljentos passos por verdura, syn njngun esperança de amor, secauan las yeruas donde alcançauan mjs pisadas. El ljndo arrayan consagrado ala deesa Venus, que era enla espaciosa via de bjen amar, en punto que sobre mj tendio las verdes rramas, fue despojado de su vestidura; de la verde oljua, consagrada ala deessa Mjnerva, que era enla angosta senda, la qual es la vjda contemplatiua de no amar, non padeçio mas verdes fojas; e el ruysennor que ala sazon cantauan, trocó el breue conel triste atrono; las ledas aves gritaderas mudaron los sus dulçes cantos en gritos y passibles lays; todas las criaturas que eran en verso de mj padecieron eclypsy por dyuersas figuras. Es de maraujllar que avn el trabajado portante, enlas partes de Ytalja conocido por el alazan, fue tornado del son que es oy dia, del triste color de todas mjs rropas; tanto que yo dubdaua delo conoçer, y mjrando enla corteza delas arbores, fallaua deujsado mj mote en fyn delos dos lemes, raydo el estede, escripto por letras: JNFORTUNE.