¡Ponte a prueba! 28/2020 Oposiciones de Lengua castellana y literatura

Seguimos confinados. Hemos vuelto a las clases y a esta extraña actividad laboral y de estudio que para muchos todavía no se ha convertido en rutina, pues hemos tenido que adaptarnos e improvisar, de prisa y corriendo, soluciones de emergencia para nuestros alumnos, para nuestros hijos y para nuestra vida. Pero es viernes y nosotros queremos señalar como un punto de referencia nuestro acertijo “¡Ponte a prueba!”, como una oportunidad para el sencillo pasatiempo, pero también para la preparación de la prueba de comentario de las oposiciones de Lengua castellana y literatura.

Y si estas semanas pasadas buscamos textos que homenajeaban a quienes nos defienden a todos del virus, hoy queremos rendir un homenaje a los miles de personas en todo el mundo y, sobre todo en España, que han muerto a causa de esta enfermedad y que, sin ella, todavía estarían entre nosotros. No son ni serán para nosotros cifras jamás. Son seres humanos, con nombres y apellidos, con una historia vital única y una red de personas queridas que están sufriendo en silencio y en el anonimato la terrible pérdida sin haberse podido despedir de ellos, ni acompañarles en su paso a la otra vida. Estas navidades tuve la oportunidad de visitar Nueva York y Washington y allí vi cómo, en varios monumentos, todos los muertos de las guerras de Corea, de Vietnam y del atentado de las Torres Gemelas tienen su nombre grabado. Sus nombres, su identidad está así homenajeada para siempre. Sus familiares tienen el consuelo de que todos los visitantes que acudimos allá podemos leer sus nombres y ellos pueden pasar sus dedos cariñosamente por las letras grabadas de su propio apellido. Y eso está bien… En el memorial de las Torres Gemelas, incluso hay una asociación de voluntarios que cada día pone una flor en el nombre de aquellos que hubieran cumplido años ese día. Y eso está todavía mejor… Ojalá algún gobierno de España haga un monumento así a quienes ahora están muriendo en soledad. Desde aquí queremos mandar un cálido abrazo a quienes han sufrido el zarpazo terrible de la muerte en estas semanas aciagas.

Y en homenaje a ellos y a sus familias hemos elegido un texto precioso que en verdad no sé cómo no había aparecido ya en esta sección, pues es uno de los poemas más bonitos de la literatura española y para mí guarda un gran significado, pues lo he leído muchas veces.

Como sabéis, se trata de reconocer el autor y la obra, y si ello no es posible, acertar el movimiento, la época y el género de la obra. Las respuestas, como siempre, han de hacerse a través de nuestra página de Facebook hasta el domingo a las 23:59 y las soluciones las daremos, de la misma manera, el lunes.

Y nada más por hoy. Saludos y ánimo para todos en estos duros momentos.

Cual sin arrimo vid, cual planta umbrosa
viuda del ruiseñor que antes solía
con dulce canto, al parecer del día,
invocar de Titón la blanca esposa;
cual navecilla en noche tenebrosa
do el gobierno faltó que la regía,
cual caminante que perdió su guía
en selva oscura, horrible y temerosa;
cual nube de mil vientos combatida,
cual ave que atajó la red su vuelo,
cual siervo fugitivo y cautivado,
cual de peso infernal alma afligida,
o cual quedó tras el diluvio el suelo:
tal quedé yo sin vos, hermano amado.