¡Ponte a prueba! 28/2020 (Solución) Oposiciones de Lengua castellana y literatura

Como cada lunes, iniciamos la semana de trabajo con la solución de nuestro “¡Ponte a prueba!”, el acertijo que proponemos a las personas que preparan la oposición de Lengua Castellana y Literatura para preparar la complicada prueba del comentario de texto.

Esta semana traíamos un precioso soneto que, augurábamos, podría resultar difícil. Pero la competencia literaria de nuestros seguidores se ha vuelto a manifestar, pues han sido muchas las respuestas acertadas que, con esa buena orientación, podrían realizar un buen comentario de texto a partir del poema seleccionado.

Y así, Amaranta Buendía señalaba al siglo XVI, Sara Piélagos Martín y Mercedes Mateos acertaban género y época, señalando al Renacimiento, mientras que Dani ED, Esperancita MP y Javier Ojeda se decantan por el final de esa misma época. Pero son David González Garrido y Adrián Gómez Acosta quienes hacen el pleno al señalar la obra y el autor de la misma.

Y es que, efectivamente, se trataba del emotivo soneto que el poeta-soldado Francisco de Aldana (1537-1578) dedicó a su hermano Cosme. Aparentemente es un poema elegiaco por su tono; sin embargo, no es así, pues fue precisamente Cosme quien editó la obra de su hermano Francisco tras la muerte de este en la batalla de Alcazarquivir. Pero, con todo, el dolor por la ausencia está tratado con enorme sensibilidad, lo que hace que el poema resulte conmovedor y de ahí nuestro homenaje.

Y nada más por hoy. Volveremos el miércoles con nuestra entrada de análisis habitual. 

Cual sin arrimo vid, cual planta umbrosa
viuda del ruiseñor que antes solía
con dulce canto, al parecer del día,
invocar de Titón la blanca esposa;
cual navecilla en noche tenebrosa
do el gobierno faltó que la regía,
cual caminante que perdió su guía
en selva oscura, horrible y temerosa;
cual nube de mil vientos combatida,
cual ave que atajó la red su vuelo,
cual siervo fugitivo y cautivado,
cual de peso infernal alma afligida,
o cual quedó tras el diluvio el suelo:
tal quedé yo sin vos, hermano amado.