¡Ponte a prueba! 9/2021

Por fin y es viernes y por ello toca comprobar nuestra competencia literaria intentado reconocer el texto propuesto en nuestro “¡Ponte a prueba!”, el acertijo con el que pretendemos echar un pequeño cable a las personas que preparan la temida prueba de comentario de las oposiciones de Lengua Castellana y Literatura.

Siempre tratamos de reconocer la obra y su autor, pero, en muchas ocasiones, no nos será posible el Día D. En ese caso, deberemos realizar el comentario señalando la época, movimiento y género del texto elegido.

Como cada fin de semana, podemos participar indicando escribiendo un comentario en la página de Facebook de opolengua.com hasta la noche del domingo. El lunes publicaremos en nuestra página la solución y la relación de acertantes.

Y nada más por hoy. Como siempre, nuestro recuerdo a las víctimas y a sus familiares. Feliz fin de semana. Saludos y ánimo.

Primeramente, a los que fueren por la calle andando y hablando consigo mismos, y a solas en su casa lo hicieren, los condenamos a tres meses de necios, dentro de los cuales mandamos que se abstengan y reformen; y no lo haciendo, les volveremos a dar cumplimiento a tres términos perentorios, dentro de los cuales traigan certificación de su enmienda, pena de ser tenidos por precitos. Y mandamos a los hermanos mayores los tengan por encomendados.
Los que paseándose por alguna pieza ladrillada o losas de la calle, fueren asentando los pies por las hiladas y ladrillos y por el orden dellos si con cuidado lo hicieren, les condenamos en la misma pena.
Los que yendo por la calle, por debajo de la capa sacaren la mano y fueren tocando con ella por las paredes, admítense por hermanos y se les concede seis meses de aprobación, en que se les manda se reformen; y si lo hicieren costumbre, luego el hermano mayor les dé su túnica y las demás insignias, y sean tenidos por profesos.
Los que, jugando a los bolos, si acaso se les tuerce la bola tuercen el cuerpo juntamente, pareciéndoles que así como ellos lo hacen lo hará ella, declarámosles por hermanos ya profesos. Y lo mismo mandamos entender con los que semejantes visajes hacen, derribándose alguna cosa, y con los que, llevando máscaras de matachines o semejantes figuras, van por de dentro dellas haciendo gestos, como si real y verdaderamente les pareciese que son vistos hacerlos por de fuera, no lo siendo; y con los que los contrahacen sin sentir lo que hacen o cortando con algunas malas tijeras o trabajando con otro algún instrumento tuercen la boca, sacan la lengua y hacen visajes tales.
Los que, cuando esperan al criado, habiéndolo enviado fuera, si acaso se tarda se ponen a las puertas y ventanas, pareciéndoles que con aquello se darán más prisa y llegarán más presto, los condenamos a que se retraten y reconozcan su culpa, so pena que, no lo haciendo se procederá contra ellos como se hallare por derecho.