¡Ponte a prueba! 34/2021

¡Ponte a prueba! 34/2021

Estamos ya a escasos días de las oposiciones de la Comunidad Valenciana y solo a cinco semanas del 19 de junio, fecha en la que de forma generalizada será el día D en toda España. Hay que seguir preparándose y hacer el esfuerzo final. La llegada a puerto se acerca y hay que preparar la última maniobra. Nosotros proponemos de nuevo nuestro reto de fin de semana, nuestro ¡Ponte a prueba!, planteando a las personas que preparan la prueba de comentario de las oposiciones de Lengua Castellana y Literatura, la posibilidad de enfrentarse a un texto para calibrar lo que harían si el mismo apareciera en su examen.

Se trata como siempre de intentar reconocer su autoría y título, pero si ello no es posible (y muchas veces no lo es), intentaremos fijarlo en su época, movimiento literario y género, pues argumentando correctamente esto, tenemos el comentario hecho. Hoy tratemos un texto muy interesante y quizás difícil, pero creemos que dada la competencia literaria de quienes siguen el reto, puede que sea reconocido.

Como siempre, las soluciones hay que escribirlas como comentario en la página de Facebook de opolengua.com hasta el domingo por la noche y el lunes daremos la solución con sus acertantes.

Y nada más por hoy. Como siempre, nuestro recuerdo a las víctimas de la pandemia. Feliz fin de semana. Saludos y ánimo.

Don Fulgencio se dedica en serio a la investigación -investigación, ¿eh?- cocotológica, y me ha enviado el extracto de una monografía que prepara sobre un portentoso descubrimiento que acaba de hacer, y es el de la aparición del sexo en la cocotta vulgaris, o pajarita de papel ordinaria. Y a seguida de ello va una nota sobre la visión cocótica del Universo.

He aquí el extracto: <<Fue en un día fausto para la ciencia española -negada todavía por nuestros malos patriotas-, cuando me fue dado por Dios el poder descubrir la aparición del sexo en la pajarita. Si en un proceso embrionario, al llegar al segundo pliegue -cocota de costillas simples- se echan éstas hacia fuera, a modo dermatoesquelético, en vez de dejarlas dentro, se verá aparecer el sexo, primero indiferenciado y diferenciándose luego. Y es de notar, al ver que los sexos salen de las costillas, cuán profunda es la revelación del Génesis de que Jehová hizo de una costilla de Adán a Eva. ¡Siempre la ciencia positiva confirmando la Revelación!

<<Si todas esas costillas superiores quedan libres, hacia fuera, sin pliegue alguno, resulta una especie de monstruo papiráceo, un andrógino o hermafrodita. O sea, manflorita. Pero muy luego, por el replegarse de esas costillas exteriores, se originan el macho, con su nuez de Adán, y la hembra, con su papera de Eva.>>