Las oposiciones de Lengua Castellana y Literatura son mucho más que un examen. Detrás de las cuatro o cinco horas que dura la prueba hay meses —y, en algunos casos, años— de estudio, sacrificio, dudas y aprendizaje.
Cada convocatoria de las oposiciones de Lengua deja siempre las mismas preguntas entre quienes se presentarán el próximo año: ¿qué temas han salido?, ¿cómo fue el comentario de texto?, ¿qué sintieron los opositores durante el examen?, ¿es normal quedarse en blanco al principio?, ¿qué errores se repiten?, ¿qué diferencias hay entre quienes salen satisfechos y quienes no?
En esta entrada respondemos a todas esas preguntas desde la experiencia de ocho opositores que realizaron las pruebas de este fin de semana en Castilla y León y Galicia. Sus testimonios son completamente reales y reflejan distintas situaciones: primeras convocatorias, opositores veteranos, personas que compatibilizan el estudio con el trabajo o con un máster, aspirantes con muchos temas preparados y otros que acudían simplemente para adquirir experiencia.
A partir de sus respuestas extraeremos también algunas conclusiones que pueden resultar muy útiles para quienes preparan ya las próximas oposiciones de Lengua.
¿Qué temas y comentarios cayeron en las oposiciones de Lengua de Galicia y Castilla y León?
Este pasado sábado se celebraron las oposiciones de Lengua Castellana y Literatura en Castilla y León, Galicia y Melilla.
En Galicia salieron las bolas 16, 26, 41 y 42. La prueba práctica ofrecía dos opciones: una formada por un comentario literario y otro filológico, y otra integrada por un comentario literario y uno lingüístico.
En Castilla y León las bolas fueron los temas 7, 35, 47 y 70. El comentario de texto consistió en el poema «El retraído», de Luis Cernuda, e incluía además el análisis sintáctico de una estrofa.
En el momento de publicar esta entrada no disponemos de información confirmada sobre otras comunidades autónomas. Si conocemos nuevos datos, iremos actualizando este artículo.
Encuesta entre nuestros opositores
A través de las experiencias de ocho opositores que se han preparado con nosotros este año vamos a dibujar el mapa de sensaciones que te esperan el día que te presentes a las oposiciones. Para ello, les hemos hecho una pequeña entrevista.
Hay que agradecerles su generosidad para brindarnos a todos su experiencia personal y hay que desearles lo mejor, que es la plaza. Una plaza que, estoy seguro, llegará si mantienen el esfuerzo y la trayectoria ascendente que ya han demostrado este curso. ¡Mucha suerte en lo que queda de oposiciones! ¡A por la plaza!
Estas son las preguntas
- 1. ¿Cuántas veces te has presentado?
- 2. ¿Cómo ha sido tu preparación este año? ¿Cuántos temas llevabas?
- 3. ¿Qué has sentido durante este año?
- 4. ¿Qué sentiste durante el examen y después?
- 5. ¿Qué tema hiciste y que comentario y qué tal te salió?
Estas son sus contestaciones
N (Castilla y León)
1. Me he presentado una vez (este año en Castilla y León).
2. Este año he compaginado la preparación de la oposición con la realización de un máster, así que no he tenido todo el tiempo que me habría gustado. Aun así, he intentado sacar horas de debajo de las piedras y prepararla lo mejor posible, con mucho sacrificio. No la he vivido con una presión extrema, porque mi objetivo principal es sacar la plaza en mi comunidad, pero fui a Castilla y León a probar, aunque no a pasearme. Llevaba 26 temas.
3. Este año ha sido duro emocionalmente, porque he tenido que compaginar muchas cosas a la vez y eso a veces genera cansancio, dudas y la sensación de no llegar a todo. También ha habido momentos de inseguridad, sobre todo al pensar en todo lo que quedaba por estudiar. Aun así, mantener una rutina constante, ir viendo avances poco a poco y contar con la ayuda de Eduardo me permitió llevarlo lo mejor posible. Creo que ha sido un año de mucho esfuerzo, pero también de aprendizaje y de demostrarme que podía sostener el proceso.
4. Antes del examen sentí muchos nervios y mucha tensión. De hecho, me hizo gracia que tenía la sensación de no saberme nada. Todo el mundo me decía: Es normal. Yo no lo creía, pero sí, lo es. Sin embargo, cuando vi que me había tocado una bola que dominaba, me relajé bastante. Al principio me quedé un poco en blanco, supongo que por toda la tensión acumulada, pero después empecé a escribir sin parar, como había hecho en tantos simulacros. Al terminar sentí un alivio enorme, una liberación mental y una gratitud hacia mí misma difícil de describir.
5. Hice el tema 47, que fue la única bola que me salió. Tuve mucha suerte porque era el tema que mejor me sabía y, aunque me hubieran salido más opciones, probablemente habría elegido ese igualmente. El comentario fue sobre un poema de Cernuda, con comentario lingüístico y una estrofa para analizar sintácticamente. No me salió tan bien como me habría gustado, porque me equivoqué en el autor, aunque creo que me aproximé bastante. Aun así, pude comentar todos los niveles lingüísticos y resolví el análisis sintáctico lo mejor que pude. En gran parte, eso fue gracias a todos los comentarios que había practicado durante la preparación.
C (Castilla y León)
1. Esta es mi tercera vez presentándome a las oposiciones. La primera vez fue por el proceso de estabilización que se realizó en Andalucía en 2024 y suspendí por las faltas de ortografía. La segunda vez me quedé a las puertas con un 4 y no pude defender la programación. Esta tercera vez he probado en Castilla y León.
2. Este año, tras estar dos años en una academia quería un cambio y en Opolengua estoy mucho más contenta. El ritmo lo decido yo, he realizado muchos simulacros a lo largo del año y lo que más me ha gustado es que las correcciones son individualizadas y en poco tiempo ya están corregidas. También lo que me ha gustado del curso Oro es que tengo un listado de tareas para saber qué tengo que hacer, que todo esté secuenciado y tengan relación el temario con los comentarios.
3. ¿A pesar de ser una preparación online me he sentido acompañada y que podía contar con Eduardo para preguntarle cualquier duda, que en ese mismo día me respondía. Lo que más agradezco de este año es haber aprendido a cómo debo estudiar para que los temas no se me olviden y que los repasos son imprescindibles.
4. Al principio tienes miedo porque pueden tocar en el sorteo temas que no sabes nada. Pero yo llevaba 16 temas y tocó uno de ellos. Así que las posibilidades siempre son grandes. Al principio puedes quedarte en blanco y no recordar nada, pero lo primero es hacer tu indice y las ideas van saliendo. Vas recordando qué venía después de cada apartado y, aunque lleves el tema muy cogido con pinzas, tienes mucho para escribir. Cuando terminas el examen ves que has escrito más de lo que pensabas, aunque siempre se te olvidará algún punto. Pero ves que el proceso durante todo el año y que los repasos semanales han servido.
5. Hice el tema 47 porque era el único que había preparado de los que salió, aunque fue de los últimos temas que me había preparado, escribí más de los que sabía.
En Castilla y León hay solo un comentario que debes comentar y analizar un párrafo sintácticamente. Aunque no supe su autor, leyendo el comentario varias veces y haciendo un esquema con los niveles que preguntaban (pragmático, morfosintáctico, léxico-semántico y fonológico) vas anotando un par de cosas en cada nivel y al final tienes mucho para comentar. Conforme vas leyendo y tomando apuntes, vas entiendo mejor el poeta y al final hasta pude inscribir el poema en una época y movimiento.
Lo que más me ayudó en este caso fue los vídeos de Eduardo y el esquema que nos recomendaba. También, sobre todo, leer y leer el comentario. Por último, salí con buenas sensaciones porque puedes pensar que no vas a escribir nada y que no vas a saber hacer el tema o el comentario, pero al final sí escribes más de lo que crees. Leyendo el comentario y haciendo tu esquema al principio y controlando el tiempo, lo consigues.
N (Galicia)
1. Me he presentado 3 veces con este año. Llevaba sesenta temas.
2. Intensa. Del primer año a este me he enfrentado de forma distinta al temario, textos, lecturas y programación; pero nunca he bajado la guardia. De hecho, creo que ha sido el año que más cansada física y emocionalmente he estado. Desde que emprendí este camino, tuve claro que sería desde el sacrificio, diligencia y la autoexigencia.
3. He sentido evolución, no solo en mis conocimientos lingüísticos o literarios, sino también personal. He crecido y madurado. Sobre todo entendí que no todo depende de mí y hasta qué punto el número de plazas condicionan mi aprobado. Esto me llevó a disfrutar más de las lecturas, siendo consciente de la necesidad de leer por necesidad, pero también del placer que ello supone; algo muy satisfactorio que me hizo recordar por qué debo luchar por seguir en este camino hasta llegar al destino que deseo.
4.Me alegra contestar a esta pregunta, porque durante el examen justamente tuve varios pensamientos: cuando estaba desarrollando el comentario del literario, me sentí orgullosa de lo que había trabajado. Independientemente de como vaya a ser la nota, sé que tanto los rasgos que extraje como las explicaciones relacionando forma-contenido han sido fruto de horas de esfuerzo. Después de leer y analizar los textos, cuando me puse a escribir a toda velocidad, como si estuviera desarrollando un tema, estaba siendo consciente de cuánto lo estaba disfrutando. Después del primer examen y del desarrollo del tema, salí muy satisfecha.
5.Escogí uno de los temas más amplios del temario, el 42. Pude haber escogido el 16 o el 26, o 41, (dudé entre este también) pero creo que el afán de superación me llevó a plantearme que también era un reto desarrollar uno de los temas más extensos. Creí que no tanta gente se decantaría por él. Fue difícil, porque dos horas es poco tiempo para terminar holgadamente este tema, y las energías al final se reducían; pero terminé contenta.
M (Castilla y León)
1. Es la primera vez que me presento a oposiciones.
2. Solo me he preparado tres meses y medio.
3. Ansiedad, autoexigencia; pero también mucha alegría de seguir aprendiendo y comprobando que de algunas cosas no me había olvidado.
4. Durante el examen de desarrollo del tema me sentí ansiosa: no recordaba datos exactos (fechas, bibliografía …), pero luego al comprobar que sí recordaba gran parte de las ideas fundamentales me animé y se pasó el tiempo volando. Terminé justo a tiempo. Después de la primera prueba me sentí cansada, pero contenta. En cambio, después de la segunda me sentí torpe y muy cansada. Pero me sirvió para comprender de qué forma puedo profundizar en el desarrollo del comentario, mejorarlo.
5. Desarrolle el tema 35, Didáctica y Educación literaria. El comentario, fatal. Pensé que el texto era de algún poeta de la generación del 50, pero era del 27. Además, me puse nerviosa. Me costó decidir qué información seleccionar de toda la que había identificado en el poema. En fin, me faltó tiempo… No había preparado el análisis sintáctico, aunque algo contesté.
F (Galicia)
1. Tercera vez, pero esta es la vez que más en serio. Llevaba diez temas.
2. La plataforma de Opolengua me ha ayudado muchísimo, porque tiene muchísimos materiales útiles y organizados.
3. Mucha ilusión, también una fase de agobio porque quería llevar veinte temas y vi que no me daba tiempo. Empecé tarde la preparación.
4. Al ver las opciones del comentario y ver que había mucho tiempo, me agobió un poco. El tema no me preocupó porque sé que si me sé el tema lo hago bien y me cayó uno que me sabía. El comentario pude hacerlo mejor y me repartí mal el tiempo. Hice la mitad de uno y luego la mitad de otro y volví al primero y luego al segundo en vez de hacer uno completo primero y luego el otro y ese fue un fallo muy grande.
5. Hice el 26 porque lo llevaba y porque lo he dado muchas veces en clase. Esquivé el literario de la otra opción, porque vi el texto más complicado, aunque el filológico se me da bien.
C (Castilla y León)
1. –
2. Irregular por razones laborales. De septiembre a diciembre mantuve las cuatro horas diarias, pero luego de enero a junio porque no he sabido compaginarlo. Al ver que solo podía estudiar una hora me desmotivaba y ha habido semanas que no estudiaba. Solo he hecho tres comentarios.
3. Al no poder estudiar las cuatro horas me he desmotivado y he estudiado solo una hora y luego he estado semanas sin estudiar.
4. Al principio estaba nerviosa pero, luego me lo tomé como una experiencia para tomar contacto. Hice el 47 porque me lo había estudiado y pude hacer un tema bastante decente. En el comentario me perjudicó la falta de práctica para poder repartirme bien el escaso tiempo disponible. Pero vi que era una gran experiencia y al hablar con otros opositores me he dado cuenta de que esto es una carrera de fondo en donde hay factores que no puedes controlar.
5. Al principio tienes miedo porque pueden tocar en el sorteo temas de los que no sabes nada. Pero yo llevaba 16 temas y tocó uno de ellos. Así que las posibilidades siempre son grandes. Al principio puedes quedarte en blanco y no recordar nada, pero lo primero es hacer tu indice y las ideas van saliendo. Vas recordando qué venía después de cada apartado y, aunque lleves el tema muy cogido con pinzas, tienes mucho para escribir. Cuando terminas el examen ves que has escrito más de lo que pensabas, aunque siempre se te olvidará algún punto. Pero ves que el proceso durante todo el año y que los repasos semanales han servido.
S (Castilla y León)
1. Creo que cuatro veces en la Comunidad de Madrid, una en Asturias (en la que pasé la primera parte) y esta vez ha sido la primera vez que me presento en CyL.
2. Este curso he trabajado distintas formas de enfocar las pruebas. Esto me ha ayudado a prepararme para los imprevistos. Por ejemplo: no me esperaba que tuviera que redactar el análisis sintáctico que nos han pedido esta vez en la parte práctica.
3. He sentido que cada vez estoy más preparada y que sacaré las oposiciones a base de constancia y resiliencia. El proceso tiene muchos altibajos emocionales y es importante mantener una rutina que te salve, cuando tengas un bajón anímico. También es importante no rendirse, aunque haya momentos difíciles.
4. Durante el examen me di cuenta de que sabía mucho más contenido del que pensaba, pero me faltó tiempo en la parte práctica para analizar todos los aspectos que quería. Sin embargo, la sensación general es buena, puesto que pude redactar una efectiva conclusión final. Siempre faltan algunos detalles, pero es imposible hacerlo perfecto. Después de la prueba fui consciente de la cantidad de gente que se había rendido a mitad del proceso (unos no habían entregado la programación, firmaron y se fueron, otros no vinieron a la parte práctica, que era a las 15:30h de la tarde (porque ya tenían el justificante de haber asistido que les dieron por la mañana) y otros ni si quiera aparecieron a primera hora, perdiendo la oportunidad. Puede que muchos no vayan a leerlo porque se arrepientan de lo que han escrito. En el proceso mucha gente se rinde y es importante luchar hasta el final.
5. Realicé el tema 47. Tuve buenas sensaciones al salir del tema. Objetivamente, fui consciente de que, de cuatro bolas, sólo había salido un tema de Lengua y eso jugaba en contra de los que se hubieran preparado sólo temas de esta parte. En mi caso, me había preparado de las dos partes. Así que eso no me supuso un problema. En cuanto a la parte práctica, la sintaxis me supuso un doble trabajo: realizarla en cajas para luego redactarla. Me llevó una hora entera y la hora restante la dediqué al comentario. Mis impresiones fueron mejorables porque contaba con más tiempo para el análisis textual, pero, en su conjunto, está bien estructurado y tiene los aspectos pertinentes más importantes. Un detalle del poema me llevó a pensar que el poema podría tratarse de la primera etapa de Antonio Machado de su obra Soledades, galerías y otros poemas. Sin embargo, en realidad, era “El retraído” de la obra La realidad y el deseo de Luis Cernuda. Espero poder pasar a la segunda parte.
B (Castilla y León)
1. La primera vez y no soy de Filología, por lo que tenía que aprobar las dos partes. Llevaba tres temas.
2. Irregular. Mi fallo ha sido no repasar porque el método de estudio y repaso Opolengua funciona.
3. He sentido que el 50% de las personas se levanta al salir las bolas y hablando con los opositores he visto que el 25% no han estudiado nada.
4. Al ver el tema 47 decidí hacerlo porque era el primero que había estudiado, pero como no lo había repasado solo pude hacer el primer párrafo. Y luego por la tarde ya no me presente, por lo que me queda la duda de cómo hubiera hecho el práctico. Mi sensación es que la gente no estudia. El 50% van a firmar y otro 25% no ha estudiado absolutamente nada. Iba tranquila porque llevaba tres temas bien (los que había repasado en el último mes) y al no salirme ninguno, no pude hacer el tema. Creo que con los apuntes de Opolengua puedes hacer un examen de 9 para arriba.
Conclusiones optimistas: las oposiciones de Lengua están a tu alcance
Después de leer estas ocho entrevistas, llega el momento de extraer algunas conclusiones. No son ideas nuevas. Son cuestiones que repetimos constantemente en Opolengua y que, una convocatoria más, vuelven a aparecer en las respuestas de nuestros opositores.
Optimismo: las oposiciones de Lengua está al alcance de quien persevera
La primera conclusión que podemos extraer es que la oposición de Lengua no es una carrera de fondo. En las entrevistas encontramos opositores que se presentaban por primera vez y otros que ya acumulaban varias convocatorias. Sin embargo, todos coinciden en algo: cada año se sienten más preparados que el anterior. Eso es exactamente lo que ocurre en una oposición. Se trata de un proceso de crecimiento continuo. Cada tema estudiado, cada comentario corregido y cada simulacro de examen convierten al opositor en un candidato más sólido.
Por eso siempre insistimos en el mismo mensaje: quien acepta que las oposiciones de Lengua exigen constancia, persistencia y capacidad de superación termina alcanzando la plaza, aunque no sea en la primera convocatoria.
El verdadero rival en las oposiciones de Lengua no son todos los inscritos
Hay otro aspecto en el que siempre insistimos y que vuelve a aparecer en varias entrevistas.
Muchos opositores comprobaron que una parte importante de los aspirantes no llegó a realizar todas las pruebas o acudió con una preparación claramente insuficiente. La inmensa mayoría de los opositores van a las oposiciones de Lengua por inercia, para conocer el proceso o con muy pocos temas preparados. No olvides esto nunca. Cuando veas la lista de aspirantes, quita el 85%. Y del 15% restante, muchos van a depender de la suerte de que les caiga un tema o no.
Esto no significa que la oposición sea fácil, sino que el verdadero rival no es la lista completa de admitidos, sino ese grupo de opositores que ha trabajado con constancia durante todo el curso.
No nos debemos impresionar por el número de inscritos. La competencia real siempre es mucho menor.
El Método de Estudio Opolengua vuelve a demostrar su eficacia
Si leemos con atención las ocho entrevistas encontramos continuamente las mismas palabras: planificación, simulacros, repasos, organización, escribir temas completos, aprender a estudiar y confianza durante el examen.
Eso es precisamente lo que pretende el Método de Estudio Opolengua.
Nuestro objetivo nunca ha sido únicamente ofrecer un buen temario, sino enseñar a preparar una oposición. Saber qué y cómo estudiar, cuándo y cómo repasar para llegar al examen con la tranquilidad de poder desarrollar el tema de forma fluida y eficaz. Un buen opositor no es el que lleva más temas, sino el que los lleva mejor. Aprender a estudiar el temario de las oposiciones de Lengua es casi tan importante como estudiar el contenido de la oposición.
La experiencia de muchos años nos dice que, cuando un opositor sigue realmente el Método de Estudio Opolengua y tiene la fortuna de que aparezca una de las bolas que lleva preparada, compite habitualmente por las mejores calificaciones del tribunal. En numerosas ocasiones nuestros temas han obtenido notas de 9 y de 10. Ese siempre ha sido nuestro objetivo: no preparar temas para aprobar, sino preparar temas capaces de competir por las mejores notas del tribunal.
Naturalmente, nadie puede saber qué bolas saldrán ni cómo será la corrección del tribunal, pero sí podemos controlar la calidad del trabajo realizado durante todo el año.
El repaso sigue siendo el gran factor diferencial
Si hubiera que elegir una sola palabra que explique cómo se obtiene la plaza en las oposiciones de Lengua sería esta: repaso. Algunos opositores reconocen expresamente que les faltó repasar determinados temas. Otros explican que fueron capaces de desarrollar el tema porque el sistema de repasos les permitió reconstruirlo incluso ante el agobio inicial del examen. Siempre hemos insistido en ello porque la experiencia lo confirma cada año.
Estudiar un tema no significa llevarlo preparado. Solo está realmente preparado el tema que ha sido repasado tantas veces que brota de forma fluida el día del examen. Ese repaso constante y semanal solo es posible si es rápido. Si llevamos sesenta temas, es imposible mantenerlos vivos durante meses si necesitamos una hora para repasar cada uno. El repaso debe ser ágil, sistemático y eficaz. Ese es precisamente el objetivo del Método de Estudio Opolengua.
El Curso de Comentario Total prepara para cualquier escenario en las oposiciones de Lengua
La parte práctica volvió a demostrar este año que una oposición puede sorprender. El 25 % de las comunidades cambia de ejercicio práctico de un año a otro. En Castilla y León hubo que redactar el análisis sintáctico, un ejercicio que muchos opositores no esperaban encontrar. Además, ya no se exigió la NGLE, sino que se pudo realizar el ejercicio con la gramática tradicional.
Sin embargo, estas prácticas forman parte del Curso de Comentario Total, igual que todas las modalidades de comentario y todos los ejercicios que han aparecido alguna vez en las oposiciones de Lengua en cualquier comunidad autónoma. Siempre hemos defendido la misma idea: aunque un ejercicio solo haya salido una vez, merece la pena, por lo menos, ver sus vídeos para saber cómo se hace. Si además se realiza la práctica, mejor todavía.
La rapidez en las correcciones y en la resolución de dudas también forma parte de Opolengua
Hay otro aspecto que aparece en varias entrevistas y que forma parte de la filosofía de Opolengua: la rapidez en las correcciones y en la resolución de dudas. En una oposición tan exigente, una duda que tarda días en resolverse o una corrección que llega demasiado tarde pierden gran parte de su utilidad.
Nuestro compromiso es responder con rapidez, corregir con profundidad y acompañar al opositor durante todo el proceso. Esa cercanía es fundamental en Opolengua. Podemos hacerlo porque Opolengua es un proyecto de dedicación exclusiva y porque preferimos limitar el número de opositores antes que renunciar a una atención verdaderamente personalizada.
Unos cursos deliberadamente exigentes
Hay una última reflexión que creo importante compartir.
Tanto el Curso Total como el Curso Prémium y el Curso Oro no están diseñados para que todo el mundo los complete con facilidad. Al contrario. Son cursos deliberadamente exigentes, con decenas de tareas, correcciones exhaustivas y un ritmo de trabajo constante durante muchos meses. Precisamente por eso son pocos los opositores que llegan a completar sus 45 correcciones (Cursos Total y Prémium) o sus 75 correcciones (Curso Oro).
Y precisamente por eso nuestra experiencia es tan clara. Después de muchos años preparando opositores, resulta extraordinariamente raro que quien completa íntegramente alguno de nuestros cursos no termine obteniendo una plaza en las oposiciones de Lengua. De hecho, la mayoría la consigue antes de finalizar todas las tareas, porque el nivel que alcanza tras completar una parte importante del recorrido ya suele ser suficiente para competir con todas las garantías.
Es la conclusión a la que hemos llegado después de muchos años corrigiendo miles de comentarios, respondiendo decenas de miles de dudas y acompañando a cientos de opositores hasta conseguir su plaza.
Gracias por compartir vuestra experiencia
Para terminar, queremos dar las gracias a los ocho opositores que han participado en esta entrada.
Sus respuestas pueden ayudar a muchos futuros opositores a comprender cómo se vive realmente una oposición de Lengua y recordarán a quienes ya forman parte de Opolengua que los nervios, las dudas y los momentos difíciles forman parte del camino.
Después de treinta años preparando opositores, pocas cosas nos sorprenden. Cambian los decretos de acceso, cambian los modelos de examen y cambian los tribunales. Pero hay algo que permanece inalterable: quien trabaja con un buen método, practica de forma constante y persevera termina obteniendo la plaza.
Si te ha resultado útil conocer cómo vivieron estas oposiciones de Lengua nuestros alumnos de 2026, te invitamos a visitar también nuestra sección de Testimonios. Allí encontrarás las experiencias de opositores de convocatorias anteriores que consiguieron obtener su plaza y que explican cómo fue su preparación, qué dificultades encontraron y qué les ayudó a alcanzarla.
¡A por la plaza!









